Buenos Aires (2b) – El Gobierno nacional impulsa una nueva reforma sobre el sistema científico argentino y pone en la mira al CONICET. La iniciativa fue presentada en el Congreso por diputados de La Libertad Avanza y propone modificar el funcionamiento del organismo, incorporando evaluaciones periódicas de desempeño y la posibilidad de remover investigadores o directores que no alcancen objetivos de productividad.
El proyecto plantea cambios profundos en la estructura del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, uno de los principales organismos dedicados a la ciencia y la investigación en el país. Entre los puntos centrales, se propone establecer metas obligatorias vinculadas a publicaciones, desarrollos tecnológicos, transferencia de conocimiento y resultados medibles.
Según la iniciativa, quienes no cumplan con esos parámetros podrían enfrentar sanciones que irían desde la pérdida de cargos jerárquicos hasta el despido. Los impulsores sostienen que el objetivo es “modernizar” el sistema científico y garantizar mayor eficiencia en el uso de recursos públicos.
La propuesta generó fuerte preocupación dentro de la comunidad académica y científica. Distintos sectores advierten que el esquema podría afectar la autonomía de las investigaciones, precarizar el trabajo científico y someter áreas estratégicas del conocimiento a criterios estrictamente productivistas.
Además, remarcan que muchas investigaciones requieren largos períodos de desarrollo y que no siempre producen resultados inmediatos o cuantificables, especialmente en ciencias sociales, humanidades o investigaciones básicas.
El debate vuelve a instalar tensiones entre el Gobierno nacional y el sistema científico, en un contexto marcado por recortes presupuestarios, congelamiento de ingresos y reclamos de universidades e institutos de investigación de todo el país.





