Buenos Aires (2b) – El Fondo Monetario Internacional volvió a poner sobre la mesa una de las discusiones más sensibles para el bolsillo de los argentinos: una profunda reforma tributaria que amplíe la cantidad de trabajadores alcanzados por el Impuesto a las Ganancias, modifique el régimen de monotributo y elimine exenciones impositivas para aumentar la recaudación.
La propuesta aparece detallada en los documentos técnicos de la segunda revisión del acuerdo entre el Gobierno de Javier Milei y el FMI, donde el organismo internacional reclama avanzar antes de fin de año con cambios estructurales para sostener el superávit fiscal.
Según el informe, el sistema tributario argentino es “complejo, altamente distorsivo e inestable”, con más de 155 impuestos entre Nación, provincias y municipios. Frente a eso, el Fondo propone una reforma integral que incremente la recaudación equivalente al 3,3% del PBI.
Uno de los puntos centrales es el Impuesto a las Ganancias. El FMI pretende reducir el mínimo no imponible para que al menos el 20% de los trabajadores formales vuelva a tributar, cuando actualmente paga menos del 1% del universo asalariado registrado debido a las modificaciones impulsadas en los últimos años.
El organismo considera que esa sola medida podría aportar una mejora recaudatoria del 0,4% del PBI. Además, plantea “homogeneizar deducciones” y simplificar escalas.
Monotributo: el cambio que más preocupa
Otro eje sensible es la reforma del monotributo. El FMI busca integrar el régimen simplificado con el sistema general de Ganancias y Autónomos para reducir diferencias tributarias y evitar lo que define como “fragmentación” o “enanismo fiscal”.
En términos prácticos, eso implicaría que muchos monotributistas podrían terminar pagando más impuestos o directamente pasar al régimen de responsables inscriptos, con cargas fiscales y administrativas considerablemente más altas.
El Fondo estima que la modificación del monotributo podría generar una recaudación adicional cercana al 1% del PBI.
Además, el organismo cuestiona los “saltos bruscos” entre categorías, que hoy hacen que muchos pequeños contribuyentes eviten crecer para no quedar alcanzados por una presión tributaria mucho mayor.
IVA, retenciones y provincias
La reforma impulsada por el FMI también incluye eliminar exenciones del IVA y avanzar hacia un esquema de “IVA dual” compartido entre Nación y provincias, similar al que utilizan Brasil o India. La idea sería reemplazar progresivamente impuestos provinciales como Ingresos Brutos.
Eso podría traducirse en aumentos de precios sobre productos que actualmente cuentan con alícuotas reducidas o beneficios fiscales.
En paralelo, el Fondo insiste en bajar gradualmente impuestos considerados “distorsivos”, como las retenciones al campo y el impuesto al cheque, aunque aclara que primero deben aumentar otros ingresos tributarios para compensar esa pérdida de recursos.
El informe sostiene incluso que eliminar retenciones podría aumentar las exportaciones agroindustriales alrededor de un 10% y sumar unos 5.000 millones de dólares anuales.
La reforma previsional, después de 2027
El acuerdo también deja otra definición política importante: el Gobierno postergó cualquier reforma previsional estructural hasta después de las elecciones presidenciales de 2027.
En el memorando firmado con el Fondo, la Casa Rosada sostiene que primero buscará avanzar con reformas laborales y tributarias para aumentar la formalidad laboral antes de discutir cambios jubilatorios de fondo.
De todos modos, el FMI advirtió que el sistema previsional representa cerca del 45% del presupuesto nacional y remarcó que el gasto podría seguir creciendo por el envejecimiento poblacional y la desaceleración inflacionaria.





