Santa Rosa (2b) – Las clínicas y sanatorios de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Chubut resolvieron levantar de manera provisoria las restricciones en cirugías y prácticas ambulatorias para afiliados del PAMI, en un contexto de fuerte conflicto por el atraso en los aranceles.
La medida había sido aplicada durante las últimas dos semanas, limitando prestaciones no urgentes, como respuesta al desfasaje acumulado entre los valores que paga la obra social y la inflación. Según detallaron las instituciones, la brecha alcanza aproximadamente un 70% a marzo, considerando el período transcurrido desde diciembre de 2023.
El conflicto sumó un nuevo capítulo tras la reunión mantenida con el director general del organismo, Esteban Leguizamo. Allí se informó una actualización de aranceles del 1,9% para mayo y otro 1,9% para junio, en el marco de las restricciones presupuestarias del instituto. Estos incrementos serían los únicos previstos para el primer semestre de 2026.
Desde el sector prestador calificaron la propuesta como insuficiente. Señalan que, frente a una inflación proyectada cercana al 19% para el mismo período, la actualización no alcanzaría el 4%, profundizando la brecha hasta aproximadamente un 77% hacia junio.
Ante este escenario, las autoridades del PAMI se comprometieron a analizar alternativas de recomposición y brindar una respuesta el próximo 12 de mayo. En función de ese compromiso, las clínicas decidieron retrotraer momentáneamente las restricciones como “gesto de buena voluntad” y para garantizar el acceso a la atención de los afiliados.
La normalización del servicio, aclararon, se mantendrá hasta la fecha prevista para una definición. Advirtieron que la continuidad de las prestaciones en condiciones regulares dependerá de la respuesta que brinde el organismo nacional.
El comunicado lleva la firma de decenas de instituciones de la región patagónica, entre ellas centros de salud de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa, lo que refleja la magnitud regional del reclamo.





