Santa Rosa (2b) -El diputado provincial Hernán Pérez Araujo volvió a confrontar con el gobierno de Javier Milei y esta vez lo hizo por el cierre de la sucursal del Correo Argentino en Toay, una medida que generó preocupación en la localidad y que se enmarca en el proceso de reestructuración que atraviesa la empresa estatal en distintos puntos del país.
El legislador presentó un proyecto de declaración en la Cámara de Diputados para expresar el rechazo al cierre de la oficina ubicada sobre avenida 9 de Julio, la única sede postal que funcionaba en la ciudad. Desde esta semana, los vecinos deberán trasladarse a Santa Rosa para realizar trámites, retirar encomiendas o efectuar envíos.
«Con cada oficina de Correo Argentino cerrada, una población queda más aislada, se profundizan desigualdades y se desdibuja la presencia estatal», sostuvo Pérez Araujo al fundamentar la iniciativa, en línea con el reclamo que ya había encabezado el intendente Ariel Rojas.
La decisión también abrió un nuevo frente político entre el peronismo pampeano y la administración libertaria. Para el oficialismo provincial y los dirigentes del peronismo local, el cierre constituye una muestra más del retiro del Estado nacional del interior profundo. Del otro lado, el Gobierno nacional sostiene un plan de reducción de costos y reorganización de empresas públicas que busca llevar al Correo Argentino a una situación de equilibrio financiero.
La polémica no es menor. Toay es una de las ciudades con mayor crecimiento demográfico de La Pampa y mantiene una intensa actividad comercial, administrativa y logística con Santa Rosa. El cierre de la sucursal obliga ahora a miles de usuarios a trasladarse para realizar gestiones que hasta hace pocos días resolvían en su propia localidad.
El planteo de Pérez Araujo aparece además en un contexto de creciente tensión entre Nación y los municipios pampeanos por el recorte de servicios y programas. En el peronismo interpretan que el caso del Correo tiene un fuerte valor simbólico: no se trata solamente de una oficina que baja sus persianas, sino de la pérdida de una presencia estatal histórica en una de las principales ciudades de la provincia. Por eso, el diputado pidió la revisión inmediata de la medida y ratificó el acompañamiento a la comunidad de Toay. El reclamo ya sumó respaldo político local y promete escalar en las próximas semanas, mientras crece la discusión sobre el impacto que el ajuste nacional tiene en las localidades del interior.





