Santa Rosa (2b) – Las clínicas y sanatorios privados de La Pampa, Río Negro, Neuquén y Chubut comenzaron este miércoles a restringir la atención a afiliados del PAMI y dejaron de prestar servicios de guardia, en el marco del conflicto que mantienen con la obra social nacional por el atraso en la actualización de aranceles y la falta de respuestas a sus reclamos.
La medida fue comunicada por las entidades que nuclean a los prestadores privados de la Patagonia Norte, que denunciaron que los valores que perciben por las prestaciones registran un retraso del 75% respecto de la inflación acumulada en los últimos dos años y medio.
En un comunicado recientemente difundido, las clínicas aseguraron que la situación económica se volvió «insostenible» y advirtieron que existen prácticas médicas que ya no pueden realizarse en las condiciones actuales. «Hay cirugías que no se pueden realizar porque el PAMI no provee los materiales necesarios y el costo es imposible de ser absorbido por los prestadores con los aranceles actuales», señalaron.
Entre las prestaciones afectadas mencionaron neurocirugías, intervenciones urológicas y procedimientos endoscópicos de alta complejidad.
La situación agrava el acceso a prestaciones médicas de cientos de jubilados y jubilados de la región. Según indicaron, alrededor de 300 mil afiliados al PAMI reciben atención a través de establecimientos privados en las cuatro provincias patagónicas.
En ese contexto, las entidades recordaron que el conflicto se arrastra desde hace meses. En abril habían suspendido las cirugías programadas sin carácter de urgencia y luego avanzaron con nuevas restricciones ante la falta de una propuesta de recomposición que permitiera sostener las prestaciones.
De acuerdo con los prestadores, durante una reunión mantenida con el director ejecutivo del PAMI, Esteban Leguízamo, se les informó sobre la posibilidad de aplicar una actualización inferior al 4% en los próximos meses y ajustes puntuales en algunas prácticas. Sin embargo, consideraron que la oferta «no resulta un principio de solución» frente al deterioro de los valores vigentes.
«Luego de esa reunión volvimos, una vez más, a presentar alternativas de actualizaciones parciales. Pero a la fecha no hemos tenido avances de ningún tipo, ni expectativas o indicios de que ello vaya a ocurrir», expresaron en el documento.
Y concluyeron: «No nos queda otra alternativa que retomar limitaciones de servicios», al advertir que la continuidad de numerosas prestaciones se encuentra comprometida por el aumento de costos en insumos, equipamiento, medicamentos y salarios.
Según el sector, desde diciembre de 2023 los aranceles aumentaron alrededor de un 130%, mientras que la inflación acumulada en el mismo período superó ampliamente el 300%, profundizando el desfasaje entre los costos reales de atención y los montos reconocidos por la obra social.





