Santa Rosa (2b) – El mercado de trabajo en el interior del país continúa mostrando realidades sumamente dispares. Mientras los grandes centros urbanos e industriales sufren el impacto de la recesión, la capital pampeana y su zona de influencia lograron perforar la media nacional y posicionarse en un lugar de privilegio dentro del mapa sociolaboral argentino.
Los datos oficiales confirman un marcado alivio en el índice local en comparación con el cierre del año pasado, aunque persiste una fuerte presión interna por la búsqueda de mejores ingresos.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicó el informe técnico de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondiente al primer trimestre de 2026. Los resultados arrojaron que la tasa de desocupación en el conglomerado Santa Rosa-Toay se ubicó en el 5%, consolidándose como la más baja de toda la Región Pampeana y una de las menores a nivel nacional.
El registro representa una notable mejoría de 2,5 puntos porcentuales frente al último trimestre de 2025, cuando el desempleo en la región había escalado al 7,5%. De acuerdo con los datos estadísticos, actualmente unas 3.000 personas se encuentran desocupadas y buscando activamente un empleo en el aglomerado pampeano, un valor históricamente bajo que no se replicaba desde los primeros meses de 2018.
Al contrastar el escenario local con los números federales, la ventaja geográfica e institucional de la provincia queda en evidencia:
| Indicador (1° Trimestre 2026) | Promedio Nacional | Conglomerado Santa Rosa-Toay |
| Tasa de Desocupación | 7,8% (1,72 millones de personas) | 5,0% (~3.000 personas) |
| Puntos Críticos del País | San Nicolás (10,4%) y Bahía Blanca (10,1%) | Tasa más baja de la Región Pampeana |
A pesar de la lectura positiva que arroja el bajo nivel de desempleo, el informe del Indec encendió luces de alerta respecto a la calidad del empleo y la suficiencia de los ingresos en la provincia.
El 22,5% de las personas que ya están ocupadas en Santa Rosa y Toay manifestó la necesidad y la búsqueda activa de otro trabajo o de una ocupación adicional para complementar sus ingresos. Este índice de insatisfacción económica supera ampliamente la media nacional, que se ubicó en el 15,8%.
Los especialistas locales asocian este fenómeno al avance de la informalidad y al fenómeno del «trabajador pobre», donde contar con un puesto laboral regulado o independiente ya no garantiza cubrir el costo de la canasta básica. En el desagregado del conglomerado, el organismo detalló que el 53,3% de la población económicamente activa goza de una ocupación plena (más de 45 horas semanales), mientras que el resto se divide entre sobreocupados y subocupados que desearían extender su jornada laboral.





