Santa Rosa (2b) – El peronismo entró en una interfaz que amerita a repensar su estrategia interna de cara al 2027. El movimiento del intendente de Lonquimay, Manuel Feito, abre muchísimas lecturas dentro del peronismo. Si bien sorprendió a propios y extraños, se trataba de una acción que se venía craneando hace meses. Hoy es una realidad.
Cuando hace pocos días los titulares de esta provincia hablaban de la pelea Ziliotto-Verna, también se sabía que se jugaba la visibilidad de los popes de poder justicialista dentro de una interna. Muchos se jactan de que la pelea tiene que ver con personalidades que saltaron del vernismo al ziliottismo y juegos de intereses. Sin embargo, hay voces que disienten y hablan de que se trata de una mera pelea pública para concentrar el debate público dentro de las dos figuras que concentran el poder en la línea mayoritaria, La Plural. De hecho, ya corre con temor el pensamiento, entre las demás facciones internas, que la maniobra sirva para que la próxima candidatura que presente el oficialismo sea enteramente plural, tal como ocurrió en 2023.

Entonces, es posible pensar que la maniobra que encabeza Feito tenga un mensaje interno claro: habrá dos listas peronistas por dentro o fuera de la estructura partidaria. En castellano, tiene que haber internas. Si bien Feito manifestó que di Nápoli no está detrás del armado, sobran los motivos -y sobre todo los cuadros que componen las distintas jerarquías del naciente partido- para entender que el intendente de Santa Rosa tiene un grado de involucramiento. Además de que el jefe comunal de Lonquimay fue parte del armado del capitalino en su fracasada aventura por competir por la presidencia del PJ pampeano en el 2025.

Di Nápoli quiere jugar. No es noticia para ninguno, ni de su espacio ni de alguno ajeno. De hecho, puso a medir candidatos para sucederlo en la Intendencia y ya cuenta con un entramado agrupacional para posicionarse en una interna donde claro, parece tener el caballo más lerdo. Lo acompaña, por ejemplo, Convergencia, la histórica línea marinista que pese a perder peso específico, sigue movilizándose en el territorio provincial en muchas localidades que hoy son de la oposición -precisamente, de la UCR- y que ya puso al hijo de Rubén, Espartaco Marín, a correr para la intendencia en 2027. Algo que no suena a descabellado. Marín perdió poder en la Legislatura y quedó relegado en términos de poder. Buscar la intendencia sería intentar revalidar su posición dentro del PJ.
Las mediciones a nombre de Taco se vieron obligadas porque, según los que conocen, Carmina Besga no correría con suerte según las encuestas. Romina Montes de Oca, viceintendenta, es una incógnita. Surfea entre las aguas del poder provincial concentrado en La Plural y el buen posicionamiento del intendente santarroseño que, para su mala fortuna, sólo su figura cuenta con los votos que lo traccionaron a la Intendencia y lo revalidaron, y que al parecer no son trasladables a sus eventuales candidatos. Además de que, en una hipotética interna frente a Rubén Funes, kirchnerista de la primera hora, podría acabar con cualquiera de los alfiles que ponga di Nápoli bajo su nombre, algo que golpearía de lleno al actual intendente aspirante a la Gobernación.
Son problemas que el propio di Nápoli debe estar intentando resolver. No obstante, su encrucijada es bastante simple pero inquietante: quedarse en Santa Rosa es ceder ante quienes el año pasado no lo dejaron competir. Jugar a la Provincia también es riesgoso. Es como un doble o nada. Obvio que la mayoría cree que se trata de una maniobra de negociación interna. Claro que es así. Sin embargo, la negociación tiene que ser fructífera para todos. Algunos hablan de que la oferta que se le haga al intendente será el factor que determine su accionar posterior. «Si le ofrecen 3 diputados -por ejemplo-, le conviene ir por afuera y corre con la chance de ganar 5», le explicaron a un periodista de este medio un dirigente de una de las líneas asociadas al intendente. Esto que se comenta en off tiene un agregado: imaginate si además de tener 5 diputados, le sumas la posibilidad de contener la ciudad más grande de la Provincia. Volvería a di Nápoli automáticamente un actor fortísimo e inevitable de oír en el plano provincial.
Ante tanto análisis, cabe aclarar, esto recién arranca. Y lo que hoy es verde, mañana puede ser rosa. La política es un escenario que se desvaría con tan sólo un movimiento. Y esto, no es más que una reflexión de lo que ayer ocurrió y de lo que hoy se manifiesta.





