Santa Rosa (2b) – La empresa Capitanich Agropecuaria, fundada por Héctor Capitanich, hermano del exgobernador de Chaco y actual senador nacional Jorge Capitanich, atraviesa una profunda crisis financiera. La firma acumula 188 cheques rechazados por más de $3.697 millones, mantiene una deuda bancaria superior a $7.292 millones y enfrenta múltiples juicios ejecutivos promovidos por bancos, proveedores y sociedades de garantía recíproca.
De acuerdo con información publicada por iProfesional, la situación ya derivó en embargos judiciales sobre cuentas bancarias, créditos y derechos de cobro, mientras crecen las versiones sobre una posible presentación en concurso preventivo de acreedores, aunque hasta el momento la empresa no inició ese trámite.
Capitanich Agropecuaria tiene más de cuatro décadas de historia. La actividad comenzó en 1983 con unas 100 hectáreas dedicadas al algodón y al girasol en Chaco, y con el tiempo expandió su producción hasta explotar alrededor de 6.000 hectáreas entre Chaco y Santiago del Estero. Actualmente, la sociedad está administrada por Leonardo, Iván y Gisella Capitanich, hijos de Héctor Capitanich, y desarrolla cultivos de algodón, soja, maíz, trigo, sorgo y girasol, además de ganadería bovina.
Los registros de la Central de Deudores del Banco Central reflejan el deterioro financiero de la firma, con gran parte de sus obligaciones clasificadas en categorías de alto riesgo. Entre los principales acreedores figuran Banco Galicia, con una exposición de $1.828,9 millones, y John Deere Credit, con $1.749,8 millones. También aparecen Banco Santander, Banco Nación, BBVA, Banco Ciudad, Nuevo Banco del Chaco y diversas sociedades de garantía recíproca.
El cuadro se agrava con los 188 cheques rechazados, cuyos últimos incumplimientos corresponden a esta misma semana, lo que evidencia que los problemas de liquidez continúan profundizándose.
La crisis también se trasladó a los tribunales. En las últimas semanas se multiplicaron las demandas iniciadas por entidades como Banco Ciudad, Syngenta Agro, Depsa Valores, Polo Valores, Innova SGR y Crecer SGR.
Uno de los reclamos más importantes fue presentado por Syngenta Agro, que exige el pago de 466.606 dólares tras el incumplimiento de un acuerdo de refinanciación firmado en 2025. Según la demanda, la empresa reconoció originalmente una deuda superior a los 582.000 dólares, pero dejó de cumplir con el plan de pagos, lo que derivó en la ejecución del saldo pendiente.
Como consecuencia, la Justicia ordenó embargar cuentas bancarias de la firma en entidades como Banco Galicia, Santander y Nuevo Banco del Chaco para garantizar el cobro del crédito, además de intereses y costas judiciales.
En otra causa, impulsada por Depsa Valores, también se dispuso el embargo sobre créditos y derechos de cobro de la empresa, incluyendo eventuales pagos que pudiera recibir de Aceitera General Deheza por operaciones comerciales.
A este escenario financiero se suma un conflicto judicial en Santiago del Estero. Capitanich Agropecuaria mantiene una disputa con la firma Halgon SAS por la explotación de un establecimiento rural denominado La Montenegrina, donde ambas partes reclaman derechos sobre una cosecha de aproximadamente 520 hectáreas de algodón.
Mientras Halgon sostiene que contaba con contratos vigentes sobre el campo y denunció un presunto hurto de la producción, la empresa de la familia Capitanich afirma que actuó conforme a los acuerdos que le otorgaban derechos de explotación. La causa continúa en trámite y aún no existe una resolución definitiva.
Con una deuda multimillonaria, cheques rechazados, embargos y una creciente cantidad de demandas judiciales, la situación de Capitanich Agropecuaria aparece como una de las crisis empresariales más importantes del sector agropecuario en lo que va del año. Según publicó iProfesional, en el mercado ya se menciona la posibilidad de que la firma busque protección mediante un concurso preventivo, aunque esa alternativa todavía no fue formalizada ante la Justicia.





