Buenos Aires (2b) – El deterioro del acceso al crédito continúa profundizándose en la Argentina. Según un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, unas 6,8 millones de personas ya no califican como sujetos de crédito por acumular más de 90 días de atraso en el pago de sus préstamos.
El dato surge en un contexto en el que la mora volvió a aumentar durante mayo y ya alcanza al 27% de las personas que mantienen algún tipo de financiamiento, un nivel que enciende alertas tanto en el sistema financiero como entre los analistas.
La mora crece en bancos y financieras. El informe señala que la morosidad llegó al 12,7% en los préstamos otorgados por bancos, mientras que el panorama es aún más complejo entre las entidades no bancarias.
En ese segmento —que incluye billeteras virtuales, fintech y otras financieras— la mora asciende al 32,2%, reflejando un mayor deterioro entre quienes recurren a este tipo de créditos para afrontar gastos cotidianos.
El incremento de los incumplimientos implica que millones de personas quedan automáticamente excluidas del sistema financiero formal, al perder la posibilidad de acceder a nuevos préstamos.
El Banco Central prevé un crédito más selectivo. Frente a este escenario, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, sostuvo que el próximo ciclo de expansión del crédito será más restrictivo.
Según explicó, las entidades financieras endurecerán los criterios para otorgar préstamos, privilegiando a clientes con mejor comportamiento de pago, aunque estimó que la morosidad debería comenzar a descender en los próximos meses.
Los jóvenes, los más afectados. Un relevamiento de la consultora 1816 muestra que el problema golpea especialmente a los sectores más jóvenes.
El estudio indica que:
- El 40% de las personas de entre 26 y 35 años tiene alguna deuda impaga.
- Ese grupo concentra el 31,5% del total de la deuda vencida.
- A su vez, el 42,8% del saldo impago corresponde a jóvenes de entre 18 y 25 años, el segmento con mayor peso relativo en los incumplimientos.
Los datos reflejan las dificultades que enfrentan los hogares para sostener el pago de sus compromisos financieros en un contexto de ingresos ajustados y creciente utilización del crédito para financiar el consumo cotidiano.
Con casi siete millones de personas excluidas del mercado crediticio formal, el desafío para el sistema financiero será recuperar la calidad de la cartera sin profundizar las restricciones para quienes hoy necesitan financiamiento.





