Santa Rosa (2b) – La justicia confirmó el beneficio para Eduardo «Chino» Ros Ramírez, condenado a ocho años de prisión por abuso sexual, pese a la fuerte oposición de la fiscalía y de las víctimas, quienes recordaron que el interno evadió a la justicia entre 2017 y 2022.
A través de un fallo de la Sala B del Tribunal de Impugnación Penal (TIP)—integrada por María Paola Frigerio y Mauricio Federico Piombi—, se respaldó la decisión de la jueza de Ejecución, Mónica Rivero, tomada el pasado 16 de abril. Con esta resolución, Ros Ramírez podrá salir de su lugar de detención durante 48 horas al mes para visitar a su familia en la localidad de Ataliva Roca.
Los jueces dictaminaron que el interno cumplió con el tiempo mínimo de detención exigido y cuenta con informes técnicos favorables. Subrayaron que la fuga previa no funciona como una exclusión automática del régimen de progresividad, ya que la Ley de Ejecución Penal no lo contempla de esa forma y lo contrario violaría el principio de legalidad.
La fiscal Marisol Rodríguez y el querellante Franco Catalani se opusieron firmemente. Señalaron que el condenado no consolidó un proceso terapéutico y criticaron que se le otorgue el rol de tutores a los mismos familiares que habrían facilitado su huida al exterior en 2017. Asimismo, exigieron que se aplique la «debida diligencia reforzada» por tratarse de un caso de violencia de género.
Para mitigar riesgos, la Justicia impuso una prohibición absoluta de contacto con las víctimas. Las salidas se realizarán en un complejo de cabañas cerrado bajo la tutela de su padre y su hermana, apuntando a su proyección de libertad condicional para 2027.





