Buenos Aires (2b) – En un intento por exhibir volumen político en medio de las negociaciones con las provincias, el presidente Javier Milei encabezó en Tucumán la vigilia por el Día de la Independencia acompañado por un grupo de gobernadores dialoguistas. La imagen, construida por la Casa Rosada como una señal de respaldo institucional, tuvo ausencias de peso, entre ellas la del gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto.
El mandatario pampeano decidió no participar del acto en la Casa Histórica, ratificando el distanciamiento que mantiene con el Gobierno nacional. La ausencia se produce en un contexto de creciente tensión entre la Provincia y la Nación por la fuerte caída de la coparticipación federal, la deuda previsional que la ANSES mantiene con La Pampa —incluido el incumplimiento del pago de la cuota de $5.000 millones acordada ante la Corte Suprema— y la paralización de la obra pública financiada con fondos nacionales.
Mientras Milei buscó mostrar una postal de gobernabilidad junto a mandatarios provinciales considerados dialoguistas, Ziliotto volvió a diferenciarse de la estrategia oficial y mantuvo la postura crítica que viene sosteniendo desde el inicio de la gestión libertaria. En las últimas semanas, el gobernador denunció reiteradamente que el ajuste nacional se está trasladando a las provincias y reclamó el cumplimiento de los compromisos financieros asumidos por la Casa Rosada.
La ausencia del mandatario pampeano también se inscribe en el endurecimiento del vínculo político entre ambas administraciones, en momentos en que varias provincias reclaman por la caída de recursos y cuestionan el reparto de fondos nacionales. Así, la foto que el Gobierno buscó instalar como una muestra de respaldo federal volvió a exhibir que el mapa político sigue lejos de la unanimidad.





