Buenos Aires (2b) – La relación entre Argentina y Brasil atraviesa su momento de mayor tensión en décadas. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva decidió retirar a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y reducir el vínculo diplomático al nivel de encargado de negocios, una medida excepcional que refleja el fuerte deterioro del vínculo bilateral tras la escalada de declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño.
La decisión fue confirmada por el Palacio de Itamaraty, que además convocó al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, para comunicar formalmente la medida. De esta manera, Brasil dejará de tener un embajador de carrera en la Argentina mientras persista el conflicto político entre ambos gobiernos.
El detonante fue la visita de Milei a Brasil para participar de un acto político en apoyo a Flavio Bolsonaro, donde volvió a cargar contra Lula, a quien calificó de «ladrón», «presidiario» y «basura socialista». También cuestionó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien insultó públicamente durante su estadía en territorio brasileño.
Desde el gobierno brasileño interpretaron esas declaraciones como una injerencia directa en asuntos internos. «Ante las reiteradas agresiones de Milei comunicamos que Bitelli no vuelve. Mientras siga con los ataques, la relación se rebaja al nivel de encargado de negocios», señalaron fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño.
La tensión también se alimentó por la defensa que Milei hizo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por liderar el intento de golpe de Estado de enero de 2023. El mandatario argentino sostuvo que su aliado político está «injustamente encarcelado», pese a que cumple prisión domiciliaria tras recibir una condena superior a los 27 años de prisión.
Lula respondió días después durante un acto partidario en Brasilia. Sin mencionar inicialmente a Milei por su nombre, afirmó: «No voy a estar intercambiando cosas con esa cosa», y advirtió que «mientras yo sea presidente nadie de afuera va a meterse en las elecciones brasileñas».
Lejos de bajar el tono, Milei volvió a ratificar sus críticas en una entrevista televisiva. «Es ladrón, es un corrupto. Fue condenado. Estuvo preso, con lo cual es cierto lo de presidiario», sostuvo sobre Lula, y defendió su postura asegurando que actúa como «un cruzado de las ideas de la libertad».
El canciller brasileño Mauro Vieira calificó la situación como «una provocación sin precedentes en más de 200 años de relaciones bilaterales» y sostuvo que las declaraciones del mandatario argentino constituyen una ofensa no sólo contra Lula sino también contra las instituciones democráticas brasileñas.
La decisión de Brasil representa un hecho inédito en la relación reciente entre ambos países y abre un escenario de incertidumbre política y económica. Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y la rebaja del vínculo diplomático podría afectar el diálogo bilateral en áreas estratégicas como comercio, industria, energía e integración regional.





