Santa Rosa (2b) – Los primeros despidos concretados por la cadena de supermercados La Anónima en Tierra del Fuego encendieron una señal de alerta en La Pampa, ante la posibilidad de que el proceso de ajuste laboral pueda extenderse a otras provincias de la Patagonia.
La empresa comenzó a desvincular trabajadores en sus sucursales de Río Grande y Tolhuin, donde ya se registraron cinco despidos. El Sindicato de Empleados de Comercio de Río Grande se encuentra en estado de alerta ante la posibilidad de que el número de desvinculaciones llegue a unas 50 antes de fin de año.
Por el momento, el gremio aclaró que no cuenta con información oficial que confirme esa cifra ni tampoco si un eventual recorte quedará circunscripto a Tierra del Fuego o alcanzará a otras jurisdicciones.
La situación genera especial preocupación en la Patagonia por la fuerte presencia regional de La Anónima. La Pampa aparece entre las provincias donde existe atención ante un eventual proceso de reestructuración, aunque hasta el momento no hay confirmación de despidos ni de un plan de reducción de personal en las sucursales pampeanas.
La caída del consumo, detrás del ajuste
El escenario se produce en un contexto de dificultades para la compañía, que atribuye parte de sus problemas a la caída de la demanda y al fuerte incremento de la morosidad en su tarjeta de crédito propia.
Según datos presentados por la empresa ante la Comisión Nacional de Valores, en febrero de 2026 los créditos considerados incobrables alcanzaban los $19.255 millones, lo que representó un incremento cercano al 600% interanual.
A esto se sumó una caída del 5,11% en las ventas y un fuerte aumento de las previsiones por falta de pago de los consumos realizados con la tarjeta de la cadena.
En febrero, el CEO de La Anónima, Nicolás Braun, ya había advertido sobre las dificultades que atravesaba la empresa. En ese momento señaló que resultaba “muchísimo” más difícil alcanzar niveles de rentabilidad y detalló que la compañía contaba con alrededor de 12.500 empleados y más de 170 sucursales, además de depósitos, frigoríficos y una fintech.
Los despidos registrados ahora en Tierra del Fuego vuelven a poner sobre la mesa aquella advertencia y abren un interrogante sobre el alcance que podría tener el ajuste.
La incógnita para La Pampa
El principal temor en las provincias patagónicas es que las desvinculaciones que comenzaron en Tierra del Fuego sean el inicio de una reestructuración de mayor alcance. En La Pampa, donde La Anónima tiene presencia comercial, por ahora no existe información que permita confirmar un plan de despidos. Sin embargo, la evolución del conflicto en Tierra del Fuego es seguida con atención ante la posibilidad de que la empresa decida profundizar el recorte y trasladarlo a otras jurisdicciones.





