Buenos Aires (2b) -El ingreso promedio de los hogares argentinos alcanzó los $2,8 millones mensuales netos durante el primer trimestre de 2026, pero el dato no refleja la realidad de la mayoría de las familias. Según un informe de la Fundación Encuentro, elaborado sobre estimaciones de la Consultora W, el 78% de los hogares se encuentra por debajo de ese promedio, mientras que el 21% está en el segmento de menores ingresos y por debajo de la línea de pobreza estimada.
La distribución de los ingresos muestra una fuerte concentración en los sectores de mayores recursos. El promedio nacional es elevado por los ingresos de una minoría, mientras que ocho de cada diez hogares perciben menos de ese monto.
El relevamiento divide a los hogares en cinco segmentos socioeconómicos. La clase alta (ABC1) representa el 5% de los hogares y requiere ingresos de al menos $7,5 millones mensuales. La clase media alta (C2) reúne al 17% y tiene un piso de $4 millones.
Por debajo del promedio aparece la clase media baja (C3), que representa el 26% de los hogares y tiene ingresos desde $2,2 millones. El grupo más numeroso es el de clase baja superior no pobre (D1), que concentra al 31% de los hogares y registra ingresos desde $1,4 millones.
En el extremo inferior se encuentra el 21% de los hogares, cuyos ingresos rondan los $900.000 mensuales y que, de acuerdo con la estimación utilizada por el informe, se encuentran por debajo de la línea de pobreza.
La composición queda así: 5% de clase alta, 17% de clase media alta, 26% de clase media baja, 31% de clase baja superior no pobre y 21% de hogares en situación de pobreza.
Desde Fundación Encuentro remarcaron que “de los cinco niveles, solo la Clase Alta y la Clase Media Alta superan el ingreso promedio de $2.800.000”. El dato permite poner en perspectiva las dificultades que atraviesa el consumo masivo, pese a la desaceleración de la inflación y la recuperación de algunos salarios reales.
Un hogar que percibe $2,2 millones puede encontrarse por encima de la línea de pobreza, pero eso no significa que tenga una situación económica holgada: el pago de alquiler, servicios, alimentos y otros gastos puede limitar la posibilidad de ahorrar o sostener determinados niveles de consumo.
De esta manera, el informe advierte sobre una diferencia central entre ingreso promedio e ingreso real de la mayoría. Mientras los sectores de mayores recursos elevan la media nacional, una amplia mayoría de los hogares continúa por debajo de ese valor y enfrenta restricciones para sostener su poder adquisitivo.





