Santa Rosa (2b) -El Gobierno provincial defendió este miércoles en la Legislatura el esquema de transición implementado en el área hidrocarburífera El Medanito y aseguró que el principal objetivo es mantener la producción y preservar los puestos de trabajo mientras avanza la licitación para una concesión de explotación por 25 años. Asimismo, desde Pampetrol aseguraron que las deudas existentes «le corresponden a PCR».
Durante la reunión de la Comisión de Seguimiento y Control, el secretario de Energía y Minería, Matías Toso, explicó que el proceso transitorio fue diseñado para garantizar la continuidad de la actividad durante los ocho meses que demandará el llamado nacional e internacional. «El objetivo es sostener la producción, una transición ordenada que no afecte ni la producción ni los puestos de trabajo», afirmó, aunque reconoció que el esquema es apenas «un parche para llegar al objetivo grande», que será la adjudicación definitiva del área.
El funcionario indicó que la apertura de ofertas está prevista para el 30 de octubre y destacó que el pliego ya fue publicado, además de las acciones de difusión realizadas ante cámaras empresarias, embajadas y potenciales inversores.
Uno de los ejes de la comisión estuvo puesto en la complicada situación que atraviesan las empresas contratistas, muchas de las cuales reclaman pagos pendientes. La vicepresidenta de Pampetrol, Cecilia Baduino, admitió que conoce «la compleja situación financiera» que viven las firmas locales y calificó sus reclamos como «totalmente legítimos». Sin embargo, aclaró que la responsabilidad por esas deudas corresponde exclusivamente a PCR, la empresa saliente.
«La relación contractual y comercial entre PCR y los contratistas es directamente entre ellos», sostuvo Baduino, aunque remarcó que Pampetrol interviene como intermediaria para exigir respuestas y acelerar una solución.
En la misma línea, la presidenta de Pampetrol, María de los Ángeles Roveda, explicó que Ribeiro —actual operadora transitoria— no puede hacerse cargo de los reclamos generados durante la gestión anterior. «Del reclamo histórico no puede hacerse cargo Ribeiro. Hay que hacer esa división», señaló, al tiempo que pidió tiempo para resolver una problemática que lleva años acumulándose.
Desde el plano operativo, los técnicos de Pampetrol informaron que durante el primer mes de transición se cumplieron las metas de producción previstas en el contrato, sin aplicar premios ni penalidades a Ribeiro, e incluso se registró una leve mejora en la producción de gas. Además, detallaron que el monitoreo diario permitió mantener bajo control el funcionamiento del yacimiento mientras continúa el proceso de adaptación entre el operador saliente y el nuevo.
Por su parte, Ribeiro aseguró que implementó un sistema de certificación y pagos para agilizar el cobro de las contratistas y garantizar la continuidad de la cadena de servicios durante esta etapa de transición. Según la empresa, el foco inicial estuvo puesto en sostener la producción y estabilizar la operación de uno de los principales yacimientos petroleros de La Pampa.





