Santa Rosa (2b) – La dirigente gremial Blanca Isabel Oyarzún, ex secretaria gremial de ATE, explicó los motivos por los cuales los representantes paritarios del gremio decidieron no firmar el acuerdo salarial trimestral alcanzado en la mesa de negociación con el Gobierno provincial.
Oyarzún cuestionó, en primer lugar, que el Ejecutivo provincial no haya tomado la decisión política de mejorar la propuesta salarial. En ese sentido, sostuvo que los incrementos acordados no permiten dar respuesta a las necesidades actuales de los trabajadores estatales.
Uno de los principales argumentos planteados por la dirigente fue el costo de vida en La Pampa. Según señaló, un trabajador con una familia tipo necesita actualmente al menos $1.850.000 mensuales para alcanzar la canasta familiar, por lo que consideró que no alcanza con una recomposición que permita llegar a ese monto recién dentro de tres meses.
“Es imposible vivir con estos salarios”, sostuvo Oyarzún, quien además afirmó que La Pampa se encuentra entre las provincias más caras del país.
Defensa de la paritaria y la cláusula gatillo
La ex secretaria gremial de ATE también destacó la importancia de la mesa paritaria estatal pampeana y de la cláusula gatillo, mecanismos que, según remarcó, deben ser defendidos.
Sin embargo, cuestionó que el Gobierno provincial no haya utilizado la negociación para avanzar en una mejora concreta de los ingresos de los trabajadores.
“Reconocemos que los trabajadores estatales pampeanos tienen una mesa de negociación que no hay en otro lugar del país y también una cláusula gatillo que defendemos a ultranza”, planteó.
En ese marco, cuestionó las prioridades del Ejecutivo y sostuvo que, mientras no se toman decisiones para mejorar la situación salarial, sí se defienden otros intereses.
Obra social, viviendas y costo de vida
Oyarzún también incorporó otros reclamos que, según señaló, impactan directamente sobre el poder adquisitivo de los trabajadores estatales.
Entre ellos mencionó la situación de la obra social, al advertir que la cobertura es cada vez menor mientras aumentan los coseguros y el costo de los medicamentos.
También cuestionó los incrementos en las cuotas de las viviendas del IPAV. Según indicó, aumentos de alrededor de $30.000 en las cuotas terminan absorbiendo parte de las mejoras salariales obtenidas por los trabajadores. “Porque seguimos insistiendo que no queremos ser el pato de la boda”, expresó la dirigente.
Finalmente, Oyarzún sostuvo que el reclamo alcanza a los trabajadores comprendidos en las leyes 643, 1279, 2871, 3488 y 2343, y planteó la expectativa de que la discusión pueda retomarse con otra perspectiva.
En ese sentido, explicó que la decisión de no firmar el acuerdo trimestral apunta a esperar una nueva instancia de negociación. “Esperamos que en la próxima reunión paritaria de octubre puedan tomar las decisiones correctas para llevar tranquilidad a todos los trabajadores estatales de la provincia”, afirmó.





