San Juan y Santa Rosa (2b) – Astrónomos de la Universidad Nacional de San Juan han descubierto un nuevo cometa que navega en el Sistema Solar. El nuevo astro se encontró usando telescopios del Observatorio Astronómico Félix Aguilar (OAFA) de ubicados en Barreal, provincia de San Juan. El flamante cometa fue designado con el nombre C2020 F5.

Con observaciones previas realizadas desde la red MASTER, desde el 17 de marzo se pudo guiar al telescopio del OAFA para que a fines de marzo pudieran localizar el nuevo astro. El 8 de abril el cometa fue oficialmente confirmado por la Comisión de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional, mediante la comprobación desde otros observatorios.
Los investigadores aclararon que la magnitud del nuevo cometa (el brillo) es de 16, muy lejos de ser visible a simple vista (magnitud 5) y llegará a magnitud más brillante como de 14.7 , siendo aún necesarios instrumentos profesionales para su visualización.
Su posición en el cielo es muy austral, en el presente está en la constelación de Apus (Ave del Paraíso), cerca de la constelación de Octante, por lo tanto es visible para telescopios ubicados en el hemisferio sur del planeta.
En estos momentos, el objeto se encuentra a una distancia al Sol de 769 millones de kilómetros y en comparación, la Tierra del Sol se encuentra a 150 millones de km. La velocidad en que se desplaza respecto al Sol es de 18,6 km/s osea, casi 67.000 km/h.
Además, los astrónomos calcularon que en Julio del 2021 será el máximo acercamiento del cometa a la Tierra, manteniendo una distancia de 530 millones de km. En ese momento, el brillo del cometa será de 14,7, siendo imposible verlo a simple vista.
El telescopio Astrógrafo doble instalado en la Estación Cesco desde el año 1965 fue el artífice de varios descubrimientos de cometas y principalmente de asteroides. Los cometas no son tantos, Klemola en 1965, Araya en 1972, Gibson en 1973, Cesco en 1974 y Sanguín en 1977. Transcurrieron cuarenta años para que “Master” sea el sexto cometa atrapado en San Juan.

Telescopio Master
El OAFA de la UNSJ, posee una estación en altura llamada «Estación Carlos U. Cesco» en la localidad de Barreal y situada en la zona de El Leoncito a 2.500 metros de altura. Tiene un clima seco y árido, con excelente cielo. Fundada en 1965 por la Universidad de Yale, desde el año 2015 pertenece a la Universidad Nacional de San Juan. Aunque originalmente era una estación dedicada a la astrometría, hoy en día también realiza investigaciones astrofísicas y solares.
Entre el Observatorio Astronómico Félix Aguilar (OAFA) de Argentina y la Universidad Estatal de Moscú, Rusia, se celebró en 2016 la renovación de un acuerdo de cooperación internacional para la instalación de un sistema de cámaras electrónicas llamado MASTER I y MASTER II. Según el acuerdo, se construyó una cúpula para alojar las cámaras Master I y Master II, que en conjunto se renombró MASTER-OAFA Estos telescopios comenzaron a operar dentro de la red global MASTER (de ocho observatorios repartidos en el mundo) a partir de junio del año 2016, trabajando regularmente debajo del excelente cielo de Los Andes sanjuaninos.
Desde su inicio, MASTER-OAFA ha detectado GRB (Gamma Ray Burst) y Estrellas variables Novas (estrellas que aumentan considerablemente su brillo), aparte de contribuir al MPC (Minor Planet Center) con posiciones de asteroides.
El mayor descubrimiento realizado hasta la fecha por este telescopio es la explosión Kilonova resultante de la fusión de dos estrellas de neutrones en la galaxia NGC 4993 (17 de agosto de 2017).
MASTER es un sistema de seguimiento y alerta de apuntado rápido, con telescopios ubicados tanto en el hemisferio norte como en el hemisferio sur, que lo hace muy adecuado para investigar grandes campos de visión en poco tiempo, también para la detección de transitorios ópticos (eventos muy rápidos e irrepetibles). Máster es un telescopio robotizado comandado desde Rusia con apertura de la cúpula automática.
Que es un cometa
La palabra “Cometa” proviene del latín comēta y este del griego κομήτης, que significa «cabellera».
A causa de su espectacularidad, desde siempre los cometas han sido parte de los fenómenos astronómicos más estudiados. En las crónicas pasadas, están descriptos como astros imprevisibles que tienen el aspecto de una estrella rodeada de una tenue nebulosidad o cabellera y seguida por una cola más o menos larga y mutable.
Hasta el siglo XVII los astrónomos discutieron largamente sobre su verdadera naturaleza.
Para Aristóteles los cometas eran fenómenos atmosféricos; para Séneca eran astros similares a los planetas; para Galileo estaban causados por fenómenos de refracción. Fue preciso esperar a la segunda mitad del siglo XVII en la época de Newton y Halley para tener la demostración de que los cometas son cuerpos que giran alrededor del Sol, de manera similar a los planetas, pero en órbitas muy alargadas (elipses, parábolas o hipérbolas).
En la antigüedad, cuando la astronomía estaba muy estrechamente relacionada con la astrología y las creencias mágicas, los cometas eran considerados como presagios de acontecimientos excepcionales como la muerte de un soberano, el estallido de una guerra o el advenimiento de pestes. Hoy en día la ciencia ha logrado liberarse, aunque no tan completamente, del lastre de las supersticiones y cábalas.
Una definición moderna simple y efectiva es que los cometas son una bola de nieve sucia. Están compuestos por un conglomerado de gases y polvos que se condensaron hace cinco mil millones de años, en los bordes de la nebulosa primigenia que dio origen al Sol y los planetas. Por esta razón, son objetos importantes para el estudio del sistema solar en su formación.
Cómo se da el nombre a un cometa
En las designaciones, el prefijo “P” significa que son cometas periódicos, con periodos de hasta 200 años; o prefijos “C” o “D” para los de períodos mayores o los de órbita muy abierta o indeterminable. Luego figura el año del descubrimiento, a segunda letra indica la quincena del año y por último un número que indica el orden de su descubrimiento. Después se le puede dar un nombre propio a elección del descubridor.
De esta manera, C2020 F5, denominado posteriormente MASTER, es un cometa de periodo mayor de 200 años, descubierto en la segunda quincena de marzo de 2020 y el quinto cometa descubierto en esa quincena.





