Santa Rosa (2b)- El primero en abrir las puertas fue el diputado del PJ Espartaco Marín, quien hace más de un mes se reunió con representantes de Uber para conocer detalles del posible desembarco de la aplicación que, en el mundo, compite seriamente con el taxi tradicional. Rápidos de reflejos, desde el sindicato de choferes y propietarios buscaron amparo en el gobierno, que les confirmó que «no se trabaja» en la habilitación de Uber. Sin embargo, en las últimas horas el diputado del PRO, Maximiliano Aliaga, levantó el pulgar y aseguró: «No digo que Uber debe dejar de lado a los taxistas, sino que las municipalidades, los gobiernos e inclusos los taxistas deben repensarse; quien no lo haga puede desaparecer».
Frontal y directo, tal cual su estilo, Aliaga se metió en la polémica de Uber en diálogo con 2b. Para empezar, recordó que en mayo le dijo a su par Espartaco Marín tras su encuentro con la empresa: «Ya existe Uber en La Pampa y se llama taxis truchos, es decir un montón de gente que oficia de taxista pero sin estar registrada y sin brindar ninguna calidad por el servicio.
En ese sentido, Aliaga sostuvo que «seguramente los municipios y los taxistas deberán tener una visión más progresista, más amplia en torno al tema; y una visión que transforme el servicio del taxi, porque hay que tener en cuenta que Uber tiene beneficios, como decirle al cliente a qué hora va a venir, si puede pagar con tarjeta o efectivo, qué auto, qué chofer lo llevará y hasta se puede seguir su trayecto por GPS».
Esas ventajas, que «se transforman en seguridad», más allá de la calidad del servicio permiten «ver cómo viaja un ser querido o hasta un menor; en definitiva son múltiples ventajas», resumió.
Igualmente, Aliaga aclaró que es necesario seguir indagando en el tema: «No digo que Uber debe dejar de lado a los taxistas, sino que las municipalidades, el gobierno y hasta los dueños de autos y choferes deban repensarse… quien no lo haga puede desaparecer».
El avance de Uber en el mundo, y la Argentina, es incontenible. La discusión en La Pampa empezó en mayo, cuando el diputado Marín se reunió con representantes de la empresa que ofrece transporte personal a través de una aplicación. Ayer, los dirigentes de los taxistas se reunieron con el subsecretario de Trabajo, Marcelo Pedehontaá, quien les aseguró que el gobierno no trabaja en ningún proyecto para propiciar el desembarco de la empresa.
Uber es una empresa internacional nacida en San Francisco, California, a la luz de la explosión de la industria tecnológica en Silicon Valley. En el mundo, con matices y problemas, ya está instalado y ofrece al público una red de transporte con características diferentes a la de los taxis y remises, a partir de una aplicación para teléfonos inteligentes. En Capital Federal, se mantiene un fuerte debate sobre su participación en el mercado, dado que a pesar de las prohibiciones de la justicia la empresa internacional se las arregla para seguir manteniendo una importante dotación de choferes, aunque muchos de ellos sufren episodios de violencia y son perseguidos por las flotas de “cazauber”.




