Del matafuego a la derecha, señora: Las pampeanas entre las que más se recetan el consolador terapéutico, una técnica innovadora

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Santa Rosa (2b)- La kinesióloga María Inés Martí desde el prestigioso hospital Italiano de Buenos Aires impuso un nuevo paradigma para ciertas enfermedades vaginales, a través del uso del consolador «tutor», o recetados, que se convirtieron en un novedoso y probado sistema algo heterodoxo, pero también de resultados que asombran. En ese marco la prestigiosa médica tiró un dato sorprendente: mencionó que entre los lugares que más adeptos está consiguiendo su técnica está La Pampa, junto a San Luis, Mendoza y Salta. «Estos profesionales vinieron después que yo, y no porque yo sea una genia sino porque soy una mujer grande que simplemente empezó antes», contó.

A partir de la irrupción de esta médica, hoy se comprobó que el consolador -“tutor”- resulta importante en casos de enfermedades vaginales. En Buenos Aires fue obra de una profesional del Hospital Italiano,  quien hace las recetas para que las mujeres compren los aparatos de silicona nada menos que en los sex shop.

La profesional es experta en piso pélvico, una estructura muscular que se encuentra en la parte baja de la pelvis y sostiene útero, vagina, vejiga, uretra, ano y recto: «En el hospital tenemos la modalidad de ateneos interdisciplinarios en los que se dirimen distintos casos. No puedo precisar exactamente, pero en 2005 se planteó un problema con diagnóstico de vulvodinia (molestia o dolor crónico en la zona que rodea la abertura de la vagina) y a la par me derivan dos mujeres con diagnóstico de vaginismo primario. En el primer caso utilicé la técnica de expansión con una aparatología frecuente en estos tratamientos. Sin embargo, ese fue el disparador para decidir el uso de tutores o dilatadores comúnmente conocidos como consoladores. Enseguida reconocí que este recurso era el más adecuado para lograr plasticidad, elasticidad… Así empecé a desarrollar la práctica utilizando distintos modelos, de acuerdo a las necesidades”, contó a Clarín.com.

Agregó que «si la vagina tiene mucho tono muscular puede que hasta sientas dolor e imposibilidad de mantener relaciones sexuales. Un músculo adecuado es el que tiene la posibilidad de estirarse y contraerse armónicamente a demanda. No tener ni un cascote ni un músculo demasiado soft. La rehabilitación implica tener una buena capacidad de relajación. El problema es que hay muchísima gente que viene a verme por una incontinencia urinaria y en realidad, tras un tacto vaginal, resulta que también dicen tener dolor durante la penetración o peor, que tienen la imposibilidad absoluta», reflejo.

La médica, en ese marco, contó que la técnica con la que innovó tiene en La Pampa uno de los sitios con más desarrollo.

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