Santa Rosa (2b)- El quinto paro general convocado por la CGT contra las políticas de ajuste de Mauricio Macri tuvo en La Pampa una de las versiones más fuertes que se recuerden en materia de medidas de fuerzas. El altísimo acatamiento fue por demás palpable, con una ciudad virtualmente paralizada. Cerca del mediodía, la movilización con la participación de más de 70 gremios pampeanos y la olla popular en la Plaza San Martín dieron paso al reclamo formal. «Se viene un invierno durísimo y nos vamos deslizando hacia la miseria», aseguró Ricardo Araujo.

En las escuelas la medida de fuerza fue muy alta. Bancos cerrados, ausencia de servicios municipales y de transporte de pasajeros en todos los niveles también aportaron al paisaje de contundencia. Los playeros de las estaciones de servicio se sumaron a la medida desde temprano, y recién al mediodía los expendedores comenzaron a funcionar. Desde los gremios convocantes celebraron «la conciencia» del reclamo y la unanimidad de criterios para ponerle freno a las política del gobierno de Mauricio Macri.

El centro también fue copado por la protesta, donde sólo se vierno pocos comercios abiertos. En la plaza San Martín los gremios se apostaron en el boulevard que separa la avenida, frente a la comuna, para preparar la olla popular.
En ese marco, Ricardo Araujo de la CTA dijo a dosbases que «evidentemente hubo un alto nivel de conciencia y es un orgullo que el acatamiento sea altísimo en todos los sectores». Y agregó: «Se ha logrado la unidad que pretendemos, no haya intereses mezquinos ni vedettismos para así garantizar un paro como este».
«Se viene un invierno muy duro donde todos atraviesan una situación angustiante por este gobierno nacional de ajuste y entrega de la riqueza. Nos vamos deslizando hacia la miseria; los indices inflacionarios crecen, las tarifas, combustibles y se viene un invierno dramático», advirtió.





