Santa Rosa (2b)- El relevamiento oficial es harto conocido, lo difundimos el fin de semana. El brote de enfermedades en el Nuevo Salitral, el primer predio tomado, también lo advertimos y recién ahora se confirma. La falta de reacción concluyó en lo expectable: la toma se amplió al Santa María de Las Pampas y, cuando éste no alcance, vaya Dios a saber dónde van a recalar las innumerables familias que padecen los graves efectos de la crisis y avanzan ante el espasmódico aparato estatal, en todas sus versiones. La Municipalidad, este miércoles concretó la de manual: judicializó las tomas para dejar precedente de la ocupación en tierras fiscales mientras la provincia asiste alarmada al crecimiento exponencial de las tomas.
¿Qué hizo la provincia? Básicamente prestar un alerta formal al tema. Le pidió al Municipio datos del relevamiento que, de hecho, son las ya publicados por dosbases, es decir los mismo que posee Nación desde el sábado, cuando los recibió la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley.
El resumen es simple. En cuanto al Nuevo Salitral existen 130 núcleos familiares (incluyendo alguno unifamiliar), que totalizan unas 400 personas. En el Santa María, virtual escisión de tomas ante la ocupación total del predio de la laguna, supera ya los 60 núcleos familiares, según datos extraoficiales.

La particularidad es que la gran mayoría, alrededor del 90 por ciento, posee asistencia estatal, ya sea en subsidios, tarjeta Pilquén, asignaciones y hasta inscripciones en el IPAV. Hay un núcleo ínfimo de extranjeros y migrantes de otras provincias que llegaron alentados por el avance de la toma. Pero, en lo que hace a pampeanos, no hay ningún caso de desamparo.
«Es un episodio con pocos antecedentes. Generalmente las tomas son llevadas a cabo por personas en total desamparo o situación de calle; algo que no se ve en el caso de La Pampa», confió al principio de la semana una fuente de Nación a dosbases.
Así las cosas, ahora el gobierno de Carlos Verna dio el paso formal para empezar a intervenir. Mientras tanto, el intendente Altolaguirre llevó la situación de las dos tomas a la justicia, pero sólo en lo que hace a terrenos fiscales. De hecho, en el caso del Nuevo Salitral, la toma en terrenos comunales es ínfima, en comparación con las 3 hectáreas ocupadas a privados.





