Santa Rosa y Buenos Aires (2b)- El ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires anunció que relevará la presencia y avistamiento de pumas en el territorio bonaerense a partir de la preocupación de los productores por la presencia de esos animales, que se creían extintos pero que ya empiezan a causar problemas. Las autoridades y productores apuntan hacia La Pampa por la problemática: Aseguran que la especie se ha ido «desplazando» a partir de que en la provincia está permitida la cacería de la especie y no en Buenos Aires.
Según se informó oficialmente, la cartera dispuso en su web una encuesta orientada a los productores, que tiene como objetivo obtener mayores precisiones sobre en qué puntos de la Provincia hay mayor problemática con presencia/avistamiento de pumas y así poder orientar mejor a los productores, los municipios y entidades rurales acerca de cómo actuar.
De acuerdo a estadísticas de Agroindustria, en el último año y medio se registraron unas 18 apariciones y/o avistamientos de pumas, el doble de las registradas en el período 2017-2018.
Si bien el puma es una especie protegida en la Provincia de Buenos Aires, puede potencialmente atacar al ganado. Según se informó, al ir modificando el hombre con sus actividades el hábitat, o permitir otras provincias la caza, esta especie se ha ido desplazando a lugares de la provincia en que no se había detectado su presencia.
El avistaje más inmediato de un puma en una ciudad de la provincia tuvo lugar en Punta Alta (Coronel Rosales), en los primeros días de agosto: fue registrado por una cámara del centro de monitoreo municipal en las inmediaciones del cementerio local. El caso se suma a otro apuntado en julio, cuando un animal de las mismas características fue visto en las afueras de Bahía Blanca.
Otra razón que sugieren los especialistas es la prohibición de su matanza, ya que se trata de una especie protegida por la ley provincial Nº 11.723. “En La Pampa está permitida la caza y tal vez por eso se vienen desplazando a Buenos Aires. Quizá, también, siguiendo al jabalí que es una de las presas preferidas del puma”, agregó la funcionaria bonaerense.
Los casos se repiten a lo largo y ancho de la provincia. En abril de este año, un puma apareció en las inmediaciones de un barrio cerrado de la localidad de Brandsen, a pocos metros de la ruta 215 y cerca de La Plata. El felino logró ser rescatado y trasladado a la Estación de Cría de Animales Silvestres (ECAS) de Berazategui. En los últimos meses, además, se hicieron públicas cazas ilegales de ejemplares en los distritos bonaerenses de General Pinto y Madariaga, y en la zona de Junín y Rojas. En 2018, en San Cayetano, productores alertaron sobre la matanza de terneros por parte de pumas; y en Carlos Tejedor uno fue atropellado en un camino rural, cerca de la localidad de Carurú.





