Santa Rosa y Buenos Aires (2b)- En la misma semana en que asumió a la presidencia y con los pesados números de la economía que le dejó Macri, el presidente Alberto Fernández, seguirá dando clases en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Lejos de relajarse, esta mañana les tomó un exámen a un grupo de alumnos de su cátedra y dijo que continuará dando clases. Tras pasar la noche en la Quinta de Olivos, el mandatario llegó a la Casa Rosada a bordo del helicóptero y se subió a un auto oficial, con rumbo a la facultad ubicada en Avenida Figueroa Alcorta 2263, en el barrio porteño de Recoleta.
Es que Alberto, además de presidente, también es jefe de la cátedra de Teoría General del Delito y Sistema de la Pena, donde esta mañana llevó adelante la mesa de examen a las 10:00 en el aula 235, donde una de las primeras acciones fue solicitar que se retirara del lugar a «la prensa», según trascendió entre los alumnos.
El jefe de Estado desmintió que fuera a pedir licencia del puesto docente, ya que legalmente no es incompatible ese cargo con el de Presidente. «No voy a pedir licencia, voy a seguir dando clases, una vez cada 15 días: le voy a pedir a la Facultad un adjunto para poder hacerlo”, informaron los periodistas en el lugar.
En ese sentido, el Decreto 1033/2001 establece que «el desempeño de horas de clase o de cátedra no se encuentra alcanzado por la incompatibilidad prevista en el Régimen sobre acumulación de cargos, funciones y/o pasividades para la Administración Pública Nacional». Por lo tanto, el presidente de la Nació, seguirá tomando exámenes.





