Buenos Aires (2b)- El ex presidente Mauricio Macri fue elegido como presidente de la Fundación FIFA, el organismo social y solidario que armó la Federación Internacional de Fútbol Asociado, por lo que postergará su «reinserción» en la política.
El ex presidente argentino desarrollará ese rol «ad honórem» y llegó hasta ese sitial en virtud de su relación con Gianni Infantino, el suizo que comanda la FIFA y con quien Macri ha cultivado un aceitado vínculo en los últimos años. Creada en marzo de 2018 como entidad independiente y «con los objetivos de contribuir a la promoción de un cambio social positivo y de recaudar fondos para la rehabilitación y reconstrucción de infraestructuras deportivas dañadas o destruidas alrededor del mundo», la junta está liderada por el propio Infantino, al que acompañan dos mujeres: Sonia Fulford, miembro del Consejo de la FIFA y vocal de la Junta de la fundación; y Lydia Nsekera, miembro del Consejo de la FIFA y vocal de la Junta de la fundación.
Esta fundación lleva adelante un programa comunitario junto a «organizaciones que utilizan al fútbol com una herramienta de cambio social, para mejorar la vida de los jóvenes desfavorecidos de todo el mundo». Por eso, el rol de Macri estará abocado a «solicitar financiamiento para usar al fútbol como una herramienta para abordar los problemas sociales que afectan a los jóvenes, caso la educación, la salud, la construcción de la paz, los refugiados, el liderazgo y la igualdad de género».
Macri está muy entusiasmado con esta nominación, que lo obligará a viajar por el mundo. Además de eso, el ex jefe de Estado, piensa retomar la actividad política desde la próxima semana, desde el PRO pero en vínculo con las otras fuerzas que componen la alianza electoral «Juntos por el Cambio».





