Santa Rosa y Buenos Aires (2b) – La vicepresidenta Cristina Fernández y su hija Florencia Kirchner regresarán en las próximas horas al país provenientes de Cuba, donde la joven estuvo en tratamiento por problemas de salud. La ex presidenta anunció que se someterán a la cuarentena por el coronavirus, a pesar de provenir de un lugar que no está caratulado como de riesgo.
La propia Cristina se refirió al regreso de ambas desde Cuba y lo que significa ese lugar para ella y su familia. “Marzo 2020. Escribo estas líneas desde La Habana, en la misma casa en que terminé de escribir el primer capítulo de Sinceramente hace exactamente un año”, publicó Cristina en su cuenta de Twitter. Y adelantó “En unas horas más, regresaré a Buenos Aires en el vuelo semanal de Cubana de Aviación con mi hija Florencia”.
En un extenso hilo, la vicepresidente explicó que Florencia “junto a sus médicos y sus médicas, lograron restablecer parte de su salud perdida y hace un tiempo vienen trabajando su regreso a casa. Pero ya se sabe, nada es tan sencillo. Por eso Flor me pidió que la venga a buscar para ayudarla… sentía que sola no iba a poder. Algo tan humano y por eso tal vez incomprensible para los depredadores de almas y corazones que durante esta semana especulaban mediáticamente, como siempre, el porqué de este viaje; el décimo en un año”.
Marzo 2020. Escribo estas líneas desde La Habana, en la misma casa en que terminé de escribir el primer capítulo de Sinceramente hace exactamente un año.
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) March 20, 2020
CFK contó también “me pongo a pensar cuánto tiempo pasé este último año en La Habana: casi cien días. Y siento que aunque tuviera cien vidas, ellas no me alcanzarían para expresar mi agradecimiento a esta Cuba solidaria, castigada por los poderosos pero digna y altiva”. Rememoró que “esa Cuba que estuvo junto a mí en un momento muy difícil de mi vida, que le tendió su mano a mi hija sin especulaciones y que la cuidó y protegió cuando la feroz persecución mediática y judicial dañó severamente su salud. Esa Cuba de médicos y médicas que ejercen su vocación con compromiso, con un criterio profundamente humanista y que con diagnóstico preciso, por primera vez, le brindaron a Flor las herramientas que necesitan aquellos y aquellas que han perdido su salud.
Esa salud que, en tiempos de pandemias con ribetes bíblicos, vuelve a ser un bien comunitario que exige de todos y todas solidaridad, humanismo y, sobre todo, compromiso social.
Adelantó además que “Si bien Cuba no es un país de riesgo, al llegar cumpliré con los 14 días de aislamiento. Sé que es una obviedad decirlo pero ya se sabe… a veces hay que aclarar hasta lo obvio” Y concluyó “les quiero pedir que hagan lo mismo, que se cuiden y que cuiden a los demás respetando el aislamiento preventivo en sus casas. Los y las quiero mucho”.





