Buenos Aires y Santa Rosa (2b) – La Asociación de Futbol Argentino eligió a Marcelo Tinelli para que esté a cargo de la Superliga del futbol argentino. Parece que la famosa votación del 37 a 37 quedó atrás y al fiel estilo del fallecido Julio Grondona, una vez más: “Todo Pasa”.
La elección de los dirigentes de la AFA se dio luego de que Mariano Elizondo y Jorge Brito, titular y vice, respectivamente, renunciaran a sus cargos. La información surgió luego de una reunión de los dirigentes de Primera División y el Comité Ejecutivo de AFA en la sede de Viamonte para formalizar el proceso de disolución de la Superliga y comenzar a darle forma al nuevo orden en la actividad.
Como en el orden de sucesión de los mandatos, luego de Elizondo y Brito, continuaba el vicepresidente segundo, que es Matías Lammens, y como actualmente es el ministro de Deportes y Turismo de la Nación, no puede ejercer la conducción del ente. Es así que surgió la decisión de convocar a Marcelo Tinelli, presidente de San Lorenzo, para que se haga cargo de la Superliga hasta su desaparición, que llegaría tras la Copa de la Superliga. Existe un gran consenso para que luego continúe al frente de la Liga Profesional, el nuevo espacio que nuclearía a la Primera División, pero dentro del ámbito de la Asociación del Fútbol Argentino.
Por otra parte, Tinelli, junto a Mario Pergolini (vicepresidente de Boca), es uno de los protagonistas de la renegociación de los derechos de TV. El acuerdo con las empresas Fox y Turner por la transmisión de la Superliga se firmó en 2017, con la creación de la entidad. Entonces, el contrato representaba un ingreso a repartir de 3.200 millones de pesos por año. Si bien hubo actualizaciones (por caso, a partir de la creación de la Copa de la Superliga), los clubes entienden que, con la devaluación del dólar y el consiguiente encarecimiento de los presupuestos de fútbol profesional, el vínculo está atrasado y entienden imperiosa una renegociación urgente, que ya comenzó. Además, la futura Liga Profesional, en consenso con la AFA, busca reforzar los ingresos con los derechos internacionales.





