Santa Rosa (2b) – La agrupación peronista Kausa Popular no anduvotitubeando a la hora de mover las fichas y apostó todo a una propuesta conreta: pidió que el gobierno nacional retire la ayuda al Casino Club para el pago de los sueldos de los empleados y “que sea la propia empresa quien afronte el pago”, debido a que ha seguido funcionando y obteniendo ganancias millonarias. Además, solicitaron que ese aporte sea destinado a pymes y microemprendimientos. “¿No sería natural que un gobierno peronista otorgue la ayuda a todos en igualdad de condiciones, y que en caso de que deba elegir, debe decidirse por aquellas empresas que presentan mayores dificultades?”, se preguntaron.
Kausa Popular se metió de lleno en la situación planteada por la ayuda del Estado nacional a las empresas que tienen dificultades para pagar los sueldos de sus empleados. Y arrancaron con una duda “¿hay hijos y entenados en la ayuda del Estado?”
En medio de la pandemia por coronavirus, muchas actividades han debido ser suspendidas, como la del Casino Club de Santa Rosa que convoca una importante cantidad de personas. En ese contexto, la empresa “ha recurrido a varios métodos para soslayar sus responsabilidades para con sus empleados”, sostuvo Kausa Popular (KP).

Y detallaron “en primera instancia, suscribió un acuerdo a nivel nacional con el gremio que agrupa a los trabajadores de juegos de azar, que consistía en una reducción de las remuneraciones hasta en un cincuenta por ciento (50%). Este arreglo sería asumido por la empresa con fondos propios”. Sin embargo, “el descontento y reacción de los trabajadores, llevó a la búsqueda de otras alternativas, surgiendo la posibilidad concreta de que el Estado subsidiara a la empresa con un 50% del importe de la nómina salarial de la misma”.
Cuando se logró ese aporte, la patronal disminuyó su compromiso de pago de sólo al 25% del importe de los sueldos de sus empleados. “Y por supuesto, el Estado abonará el 50% solicitado y acordado. Como se dice habitualmente, el hilo se corta por lo más delgado, de manera tal que los únicos perjudicados serán los empleados, que solo percibirán en el mejor de los casos un 75% de sus salarios”, manifestaron desde KP.
Y plantearon que “el Estado debe seleccionar las empresas a las que otorga su ayuda, porque son fondos de TODA la sociedad. En tal sentido, resulta elemental saber que la gente apoyará con mayor entusiasmo la ayuda a una cooperativa o a una empresa de lucro de tamaño pequeño que tenga muchos empleados”.
Además, consideraron “un abuso que una empresa que es titular de al menos 10 casas de juego en todo el territorio nacional, que concentra un importante número de empleados y que ha sido la causa de problemas de sectores sumergidos que pretenden encontrar una salida cuasi milagrosa en el juego que Casino Club ofrece en sus salas, sea privilegiada al punto de permitírsele que reduzca el salario real de sus empleados trabajadores en un 25% como mínimo”.

KP se preguntó también “cuál es el criterio de las autoridades nacionales del área, para tener hijos y entenados, siendo los primeros los que menos ayuda necesitan y los segundos los que deben sufrir, hacer un caminito y superar un montón de obstáculos que se les imponen, para lograr la ayuda que les permita mantener sus planteles laborales al menor costo posible. ¿No sería natural que un gobierno peronista otorgue la ayuda a todos en igualdad de condiciones, y que en caso de que deba elegir, debe decidirse por aquellas empresas que presentan mayores dificultades?”.
La agrupación peronista ratificó el apoyo al reclamo de los empleados de Casino Club, considerando que la empresa mantuvo su actividad en forma virtual a través de internet, y convocó a las autoridades “a retirar esa ayuda para que sea la propia empresa quien afronte el pago, derivándose esos fondos a empresas o microemprendimientos que lo necesiten más”.
Finalmente, indicaron que “en el reparto de fondos públicos, los funcionarios actuantes deben ser cuidadosos con su destino, aplicando criterios de razonabilidad en todo momento, y favoreciendo si así correspondiere, a las pequeñas empresas y emprendimientos que son reflejo de la iniciativa popular en nuestra nación, y no a grandes pulpos que, además, lucran con la miseria del pueblo y le venden una fantasía de mejoramiento económico”. Y remataron con una frase de Juan Domingo Perón: «Quien le da pan a perro ajeno, pierde el pan y pierde al perro”.





