Santa Rosa (2b) – Que la culpa es tuya, que la culpa es del otro, que si llueve, que si hace calor e incontables excusas les han planteado desde la Dirección de Agua y Saneamiento (DAGSA) del municipio capitalino a los vecinos de las calles Chile esquina Lope de Vega. El reclamo de los vecinos de esta intersección del barrio Villa Santillán data desde hace muchos años y los desbordes cloacales son cada vez más frecuentes. Solicitan una pronta solución y no quieren mas excusas.
Vecinos de la zona contaron a 2 Bases que los reclamos por los derrames cloacales comenzaron desde hace muchos años y que ahora el problema se agrabó porque desde DAGSA colocan casi todas las mañanas unas grandes bombas para hacer una by pass entre dos cañerías cloacales. Esta solución «emparchada» provoca olores nauseabundos ya que todo la materia fecal pasa en tuberias colocadas sobre la calle. Además, al quitar las tuberías arrojan barro y líquido a la calle, provocando un potencial foco de contagio, como lo demuestran las fotografías tomadas por vecinos y el corresponsal de este medio.
Sumado a lo anterior, a tan solo 50 metros se ubica la Escuela 219 a la que por ahora los niños no asisten por la pandemia, pero que en un día normal de clases deben ir al colegio saltando los charcos con materia fecal y tuberías expuestas al aire libre.
Martín, un vecino de la cuadra, explicó a 2 Bases que: «Nosotros hace 4 años que estamos alquilando ahí, cuando llegamos el problema no era tan grande como es ahora». El disgusto provocó tal nivel de hartazgo en el vecino, que se tuvo que casi convertir en un ingeniero civil, porque recordó casi todas las obras realizadas por la zona: «sobre calle Chile entre las calles Alberdi y Emilio Civit hubo una obra grande y estaba todo bien. Después hicieron una entre Pasteur y Wilde y supuestamente también habían quedado bien». «Pero ahora, entre las dos tapas de inspección que están sobre Chile y Lope de Vega parece que se produce un taponamiento y como no se puede arreglar, desde DAGSA colocan tuberías y bombas para hacer un «by pass» por sobre el nivel de la calle».
«Cuando pasan el caño por arriba lo hacen de forma muy precaria, y se producen derrames de líquidos cloacales. Cuando logran destrabar el tapón dejan el barro y los desperdicios todos tirados, lo cual hace que todo se convierta en un foco infeccioso», detalló Martín.
Y otra queja añadida a esta solución «temporal» es que las bombas «prácticamente funcionan 8 horas casi todas los días y el ruido es insoportable», cuestionó el vecino.
También, contó que han hecho reclamos en todas las gestiones de intendentes y siempre sucede lo mismo: «nunca nos dan una solución y ni si quera nos generan un número de reclamo cuando llamamos al 147». «Parece que nadie se hace cargo y ni un funcionario de la anterior gestión ni de la actual gestión se acercó para explicarnos aunque sea cuáles son los planes a futuro», reclamó.
Finalmente, los vecinos entienden que «se tratan de obras complejas y caras» pero al menos esperan que los funcionarios encargados de DAGSA se acerquen a explicarles las próximas obras que planean realizar desde el municipio.





