Santa Rosa (2b) – El conflicto entre los trabajadores de la planta de reciclado, la Municipalidad de Eduardo Castex y el gremio ATE cerró la semana con la intervención de la justicia, que desalojó a los trabajadores que ocupaban la planta. El trasfondo del problema entre las partes es la distribución del dinero que genera la venta del reciclado, que se venía distribuyendo entre los trabajadores y ahora pasará a ser manejado por el municipio.
La Municipalidad de Eduardo Castex realizará una serie de modificaciones edilicias en la Planta de Reciclado de la localidad, que demandarán por lo menos un año. En ese tiempo, los trabajadores del lugar, que están encuadrados en “servicios generales”, pasarán a otro sector, manteniendo sus sueldos y con la decisión, a través de una resolución municipal, de regresar a trabajar en la planta cuando esté terminada.
El motivo de los trabajos es optimizar la separación y el tratamiento de la basura. “Nosotros proponemos que el reciclado no sólo no sea deficitario sino que también hagamos una separación y tratamiento de la basura”, dijo la intendenta Mónica Curutchet a dosbases. Si bien la planta es municipal, el resultado económico de la separación y venta de lo reciclado se distribuía entre los trabajadores de la planta. La intendenta confirmó ésta situación y aclaró que se realiza desde hace tiempo “por convenios firmados durante la gestión anterior”. Es decir, los trabajadores municipales cobraban y cobran su sueldo como estatales y también usufructuaban el negocio del reciclado.
Los trabajadores se han opuesto al traslado del lugar de trabajo aduciendo “no queremos perder los beneficios que hemos logrado”. Si se refieren a la estabilidad laboral, eso está garantizado por una resolución municipal. “El municipio dictaminó el corrimiento de los compañeros durante un año y se le mantiene el salario y el puesto de trabajo pero cuando terminen los trabajos”,explicó Blanca Oyarzún, secretaria gremial de ATE. Y aclaró que “no fueron actas, siempre resoluciones y fueron respuestas inmediatas”.
Entonces, si el municipio cumplía los pedidos de los trabajadores y el gremio estaba de acuerdo porque no se resentían los derechos de los trabajadores, ¿porque la protesta llegó a toma del predio”. Tanto la gremialista como la intendenta dieron detalles de una situación que genera beneficios “extra” para los empleados. “Todo el ingreso que produce la Planta de reciclado por la venta de lo producido, es repartido entre los trabajadores”, detalló Oyarzún. “Les garantizaron el puesto de trabajo, el sueldo y el regreso al lugar luego de las refacciones pero ahora se haría cargo de la planta el municipio. Por eso la toma y nosotros no podemos avalar una ilegalidad”, resaltó la gremialista.
La toma de la planta terminó de la peor manera: el municipio hizo la denuncia ante la justicia y los trabajadores fueron desalojados, a través de la intervención de la fiscal Leticia Pordomingo. Ahora no sólo enfrentan una causa judicial sino que se exponene a sanciones administrativas.
Foto: Impacto Castex





