Santa Rosa (2b) – Luego de 18 días de aislamiento social, gran parte de la provincia volvió a encender los motores y recobró el movimiento diario habitual. Es así que desde este lunes Santa Rosa, General Pico, Macachín, Toay y Catriló volvieron a la fase de distanciamiento social al igual que el resto de las localidades pampeanas y colmaron las calles de gente.
Con casi 180 casos confirmados (168 correspondiente a las últimas semanas), gran parte de la población de La Pampa volvió a salir a las calles para trabajar y reincorporarse a su actividad económica.
Los casos fueron controlados y aislados, detectaron rápido personas con síntomas y testearon inmediatamente. Así fue que el Ministerio de Salud se cargó el estatus sanitario al hombro y solucionó el gran desafío que se le había presentado al Gobierno.
Casos activos solo quedan 98, ya que 79 personas se recuperaron ayer. Los internados bajaron a 9 y se mantienen en buenos estados. La Pampa doblegó en solo 18 días al virus que había ingresado en un pequeño descuido al este provincial.
Las actividades que restan habilitar de la renombrada fase 5 o distanciamiento social aguardarán, al menos, una semana más. Por el momento todo se asemeja bastante a la nueva normalidad. Ahora hay que cuidarla.





