Santa Rosa (2b) – El Ministerio de Salud de la provincia confirmó 4 nuevos casos positivos de COVID-19 en La Pampa. Según lo dispuesto por la cartera sanitaria, se había analizado 11 muestras, de las cuales 7 dieron negativo mientras que los inminentes casos activos pertenecen dos a General Pico, uno a 25 de Mayo y el restante de Macachín. Por otro lado, una mujer de 64 años proveniente de Catriló estuvo internada 30 días en terapia intensiva con un grave cuadro de insuficiencia respiratoria por el virus fue dada de alta este lunes en el Centro Emergente de Asistencia Respiratoria (CEAR) y se fue a su casa entre despedidas y aplausos.
Dos de las personas diagnosticadas residen en la ciudad de General Pico, una de 25 de Mayo y la cuarta de Macachín. En todos los casos se cuenta con nexo epidemiológico: dos por contacto estrecho con otro caso confirmado anteriormente y los otros dos son importados. Las personas se encuentran aisladas para evitar el contagio de la enfermedad.
Desde el inicio de la pandemia, en la provincia, se registraron un total de 201 casos positivos para COVID-19, de los cuales 17 permanecen activos, 1 ha fallecido y 183 se han recuperado, entre ellos se encuentran dos pacientes de la ciudad de General Pico y uno de la ciudad de Santa Rosa, a los que se le otorgó el alta médica en el día de hoy. Los casos confirmados activos están distribuidos de la siguiente manera: 3 en la ciudad de Santa Rosa, 7 en General Pico, 2 en Catriló, 2 en Guatraché, 1 La Adela, 1 en Macachín y 1 en 25 de Mayo.
Se encuentran internadas un total de 5 personas confirmadas para COVID-19. En el Establecimiento Asistencial Gobernador Centeno de General Pico 2 personas, una en terapia intensiva y una en clínica médica. En el Centro Emergente de Asistencia Respiratoria (CEAR) de la ciudad de Santa Rosa se encuentran internadas 3 personas, dos de ellas en terapia intensiva y 1 en clínica médica.
Una nueva paciente recuperada regresa hoy a su domicilio en la localidad de Catriló después de superar los 30 días de internación. Una historia de lucha y de superación en este contexto tan particular de pandemia. Luego un prolongado tiempo de asistencia respiratoria, motora y una internación superior al mes, la paciente de 64 años fue dada de alta. Desde su domicilio continuará con rehabilitación y controles diarios.
Natalia Fernández, coordinadora del Centro Emergente de Asistencia Respiratoria, brindó precisiones sobre el ingreso de la infectada oriunda de Catriló.
“Tras ser diagnosticada positiva de COVID-19, la paciente ingresó al CEAR por un cuadro de insuficiencia respiratoria severa por lo que es alojada en terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica durante 14 días, además de recibir ayuda de soporte cardiovascular vital. La mujer fue receptora de plasma aportado por un convaleciente proveniente del Banco de Sangre de Bahía Blanca, que sumado a las medidas de soporte vital, dieron como resultado la buena evolución clínica decidiéndose la externación a su domicilio con el alta médica”, describió.
Por su parte, la especialista en medicina general y jefa de División Clínica del Hospital Lucio Molas, Silvia Favre, hizo referencia a la asistencia brindada a la vecina de Catriló durante la prolongada estadía en el nosocomio público capitalino.
“Precisamente hoy hace diez días que la señora ingresó al hospital ya descomplejizada y con una prueba PCR para COVID negativa, realizada en terapia del CEAR, desde aquí completamos la terapia de rehabilitación motora y nutricional. La paciente recuperó la ingesta de comida por boca y todo lo motriz para la movilización completa del cuerpo. Fueron muchos días de respirador automático y medicación adecuada, y todo ello afectó la motricidad y lógicamente su alimentación que se debió ser inducida por sonda”, continuó.
“Una vez logrado el objetivo de la alimentación por boca se decidió externarla a su domicilio y continuar desde ahí, con la rehabilitación. Fue muy colaboradora durante el proceso y hoy se encuentra perfectamente lúcida”, concluyó.
Desde que se desató la pandemia en el mundo hablar de casos recuperados o de personas que superaron la enfermedad son noticias ampliamente satisfactorias. Esta paciente ha logrado recuperarse después de superar una difícil y larga internación.
Llantos de alegría, satisfacción y aplausos es lo que se vivió en el hospital santarroseño, con la salida de la paciente recuperada. La mujer fue despedida por enfermeros y enfermeras, trabajadores del hospital, médicos y responsables del hospital. En el ambiente hospitalario público quedó constancia, en varios formatos, los momentos más duros vividos por la paciente. Momentos en los que lo compartido con el personal se hizo necesario, ya que en ellos se refleja el esfuerzo titánico de seguir evitando la propagación y contención del virus. La carrera contra el coronavirus no ha terminado, pero el trabajo de tantos profesionales de la salud pública y privada durante estos meses de pandemia no es difícil de agradecer. El esfuerzo de todos se volvió a ver en Santa Rosa, con otra paciente que puede abrazar y besar a sus familiares por superar este obstáculo que le impuso la vida y que ha superado por su fortaleza y la de todos aquellos que la han acompañado en este viaje.
Pero la lucha no terminó, porque ahora continuará con su rehabilitación motora con médicos y kinesiólogos desde su localidad.





