Santa Rosa (2b) – Nuevamente esta mañana de lunes, trabajadores de Salud Pública de la provincia se manifestaron en la entrada del hospital Lucio Molas en reclamo del pase a planta permanente de los precarizados. En ese sentido, desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) se plantó frente al centro médico para entregar panfletos y juntar firmas que «le den conocimiento a la población y nos apoye». El reclamos lleva más de 75 días y aseguran que «no hay ningún tipo de respuesta por parte del Gobierno» sobre la situación de «más de 300 precarizados en toda la provincia».
En comunicación con medios locales, Liliana Rechimont, secretaria general del sindicato, solicitó «una mesa de diálogo para coordinar como va a ser el ingreso de los precarizados al sistema de Salud Pública que fueron convocados por la pandemia y los que venían trabajando desde antes».
Rechimont acusó al Estado de no ofrecer respuestas ante el reclamo y además aseguró que «al Gobierno no le gusta que le digan precarizados pero lo son».
Sobre la convocatoria contó «decidimos salir a la sociedad para que la población se entere y nos apoye. No hay ningún tipo de respuesta por parte del Gobierno». También expresó que la situación de los trabajadores que se hallan en relación de monotributo y otras formas de contratación inestable es mala y apuntó a que «se retrasan con los pago de sueldos hasta 3 meses».
Rechimont dio a conocer que ATE no tuvo una invitación formal a una reunión organizada por el Ministerio de Salud el jueves pasado que «en principio era de protocolo».
«A lo mejor no querían que ATE este. O tuvieron otros problemas de comunicación o no entendimos. No hubo una nota formal invitándonos», expresó la sindicalista.
También confió que parte del personal precarizado se expone a situaciones de salud peligrosa, y citó un caso reciente. «El viernes un paciente se extubó y todos los fluidos le cayeron a una compañera. Ahora está en aislamiento porque el paciente es COVID positivo», indicó.
Por último denunció que «hubo aprietes a los trabajadores para que no participen de manifestaciones por parte del Gobierno» y añadió «es entendible que se echen para atrás porque es su único ingreso». Finalizó: «No ha llegado al punto de los despidos aún».






