Buenos Aires (2b) – El cortejo fúnebre del astro argentino Diego Armando Maradona salió de la Casa Rosada a las 17.47 y se dirigió al cementerio de Bella Vista para darle descanso a sus restos, luego de precipitarse el final del velatorio ante el desborde de los fanáticos en la sede de Gobierno y sus inmediaciones. En el trayecto hacia el cementerio privado de Bella Vista, una multitud saludó el cortejo que trasladaba al 10.
La Casa Rosada anunció esa determinación, tomada en conjunto con la familia, después de que los restos de Diego fueran retirados del hall central de ese recinto, donde se cumplía normalmente con la ceremonia desde las primeras horas de la mañana.

El cortejo fúnebre cambió el recorrido original y tomó por Paseo Colón hasta la Autopista 25 de Mayo, Perito Moreno, Acceso Oeste, Camino del Buen Ayre y calle Roca hasta el Cementerio Jardín de Bella Vista, en el partido de San Miguel. El féretro fue retirado hacia el Salón de los Pueblos Originarios, donde continuó una ceremonia íntima en la que participaron su exesposa Claudia Villafañe, sus hijas Dalma y Gianinna y allegados.
A las 17.44 el féretro fue retirado por la explanada que da a calle Rivadavia, donde esperaba un coche fúnebre. Cerca de las 15.30, después de registrados distintos focos de incidentes en las calles, un ingreso masivo de hinchas para darle el último adiós al astro hizo que la seguridad del lugar llevara el cuerpo hasta el Salón de los Originarios, donde sus familiares más acercados le daban la última despedida antes de partir el cortejo.

La exesposa de Maradona, Claudia Villafañe, fue la encargada de suspender la ceremonia fúnebre después de los incidentes sucedidos dentro del recinto. Minutos antes, un comunicado de la sede de Gobierno había informado sobre la extensión del horario hasta las 19 (inicialmente estaba previsto a las 16:30) para facilitar que los fanáticos pudieran despedir al ídolo. La familia rechazó el helicóptero que el Estado nacional le ofreció para trasladar el cuerpo.





