General Pico (2b Norte) – El Concejo Deliberante de Pico se prepara para un debate trascendente: elegir entre dos calles -o ninguna- para imponer el nombre de Diego Armando Maradona. Así parece, como en los viene ocurriendo en distintos lugares de la Argentina y el mundo, en Pico también hay fanáticos del 10 y así se reflejó este jueves en el legislativo local con ciertas particularidades que no pasaron desapercibidas para 2b.
Las calles escogidas son las 23 y la 266, la primera de ellas es la sede social del Club Costa Brava, mientras que la segunda delimita uno de los laterales del predio deportivo de la misma institución. ¿Por qué Costa Brava? Porque fue la única cancha que el Diego pisó en La Pampa, allá por 1979, cuando jugaba en Argentinos Juniors y llegó para jugar un amistoso, cuando acababa de salir campeón con la Selección Juvenil en Japón. 4 a 3 ganó por supuesto Argentino, con 2 goles del ídolo argentino.
Una de las iniciativas fue presentada por un vecino, de apellido Machado, aunque dicen que detrás de ese apellido hay varios dirigentes costeros muy conocidos de la ciudad. La calle propuesta por machado fue la 23, pero para cambiar el nombre de dicha arteria deberían eliminar la de un Presidente argentino, Justo José de Urquiza. La arriesgada decisión ya promete extensos y fervorosos debates de quienes legislan para los piquenses en un nuevo edificio.

La otra idea, con formato de ordenanza, es del bloque opositor Propuesta Federal, que en el último tiempo ha demostrado la capacidad de impulsar ideas casi idénticas a otras presentaciones que, si son del oficialismo, tienen el archivo asegurado.
Pero, en esta ocasión, la presidenta macrista Adriana García no anduvo con chiquitas y a sus sólidas argumentaciones técnicas le sumó show y pasión. Será quizás la primera vez en la historia del Concejo Deliberante de Pico que, para reforzar las ideas, se utiliza la estética personal. ¿Qué hizo? Llegó a la sesión, y se fotografió para difundir el proyecto, vestida con los colores de Costa Brava, con vestido blanco y saco rojo, y en su pierna izquierda, cerca del tobillo, un flamante tatuaje del “10” de Diego Armando. Maradó, Maradó… Maradó, Maradó…





