Santa Rosa (2b)- El popular actor Carlos Calvo, que arrastraba las secuelas de dos accidentes cerebro vasculares de 1999 y 2010, falleció esta mañana a los 67 años en un centro de alta complejidad del barrio porteño de Parque Patricios donde estaba internado hace un mes. Fue un ídolo e ícono en los 90, sobre todo con la serie Amigos son los Amigos, junto a Pablo Rago.
La triste noticia fue comunicada por su amigo, el productor teatral Javier Faroni a través de su cuenta de Twitter donde escribió “fuiste todo lo importante en mi vida … me enseñaste de chico a ser quien soy. Nunca pensé que este momento llegaría pero fui feliz teniéndote a mi lado amigo !! Te amo con todo mi alma !! Descansa en paz Caaaarlloossss”.
Calvo, Carlín para todos, nació el 21 de febrero de 1953 y creció en la localidad bonaerense de San Antonio de Padua. En esas calles fue construyendo una personalidad tan fuerte como seductora, mezcla de barrio y astucia. En cuarto grado en la escuela preparaban la obra La Cenicienta, y cuando hubo que elegir al príncipe las maestras no dudaron en quién era el indicado. Pero Carlín no solo se hacía notar en los actos, también en la vida escolar.
Simpático pero indomable, lo expulsaron de siete colegios secundarios. A los 17 decidió incursionar en el escenario más que por vocación para realizar algo que le salía de forma natural: vincularse con el sexo femenino. Sin embargo, algunos papeles mínimos en programas de Canal 7 y 9 le hicieron descubrir que el mundo del espectáculo era lo suyo. Comenzó a estudiar en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático y tomó clases con reconocidos maestros como Augusto Fernández, Lito Cruz, Elsa Berenguer y Agustín Alezzo. En esa época además militaba en la Juventud Comunista. «Íbamos a las peñas, me bancaba cada cosa para tratar de enganchar minas… Hasta que me cansé de tantas empanadas y zambas, y dejé mi carrera política para correr mujeres en otros ámbitos más divertidos…”, recordaba.





