Santa Rosa (2b) – El subsecretario de Salud, Gustavo Vera, confirmó que ya comenzaron a suministrar ivermectina a pacientes graves y moderados de coronavirus. El tratamiento se inició luego de la aprobación del Comité de Ética de la provincia y los pacientes seleccionados están en observación, para estudiar su evolución a partir del nuevo tratamiento. También se está utilizando el suero equino desde la semana pasada.
Un cargamento de 1.500 tratamientos de ivermectina había llegado la semana pasada a los depósitos del Molas. Sin embargo, no se inició su aplicación porque aguardaron primero la aprobación del Comité. Eso ya se produjo en las últimas horas según confirmó el funcionario provincial.
Así, los primeros pacientes tratados con ivermectina en salud pública ya están aguardando los resultados del tratamiento.
Ante los reparos porque la ivermectina no fue habilitada por la ANMAT, la provincia respondió que ha aplicado un protocolo de la OPS para poder emplearlo. El medicamento no tiene contraindicaciones. Se utiliza en pacientes detectados en forma precoz y solo en los primeros días que cursa la enfermedad.
Hace dos semanas había sido el ministro de Salud, Rubén Kohan, quien anunció que la ivermectina se usará como tratamiento en casos de detección precoz de pacientes con coronavirus.
El ministro aclaró que se desaconseja la automedicación preventiva, que el fármaco que utilizarán no es el mismo que se elabora para uso en animales, y que solo se aplicará por prescripción de los médicos del sistema de salud a personas contagiadas y con detección precoz de la presencia del virus.
Kohan destacó el nuevo tratamiento como una nueva estrategia para mitigar la pandemia que se agrega al plasma de pacientes o al suero equino. El medicamento se suministra por cinco días y con una dosis de 0,6 milímetros por kilo de peso.
La ivermectina, contó Kohan, aún no fue aprobada por la ANMAT, aunque sí fue recomendada a partir de principios de mes por la Organización Mundial de la Salud porque se sospecha que frena la enfermedad y está descartado que haga daño o produzca efectos colaterales relevantes.
El medicamento se prepara exclusivamente para uso humano. No es la misma medicina que se utiliza en animales. «Tenemos que desalentar que se consuma ese tipo de fármacos», aclaró, en referencia al medicamento que se consigue en las veterinarias.
El funcionario contó que el medicamento se usa desde hace 30 años en seres humanos, principalmente en África. «La ivermectina en la Argentina se usa en dosis de 0,2 a 0,4 como máximo por miligramo por kilo de peso para tratamiento de parasitosis. El trabajo que marcó un cambio en la mirada de la ivermectina para usarla como antiviral es un estudio en Australia, en marzo, donde demostraron que células infectadas por el coronavirus, utilizando en dosis equivalente a 0,6 miligramo por kilo de peso, hace que disminuya y desaparezca en 48 horas. Pero eso es un estudio in vitro. Luego se hicieron otras investigaciones, y un estudio argentino sobre 45 pacientes, muy prolijo, se investigó la capacidad de provocar una depuración en los pacientes infectados de covid. Con esa dosis durante 5 días, mostró efectivamente una depuración de la carga viral, la disminuyó totalmente», aseguró.
«Vamos a poder usar la ivermectina en un paciente positivo, recién diagnosticado, durante cinco días. En casi todos los trabajos de investigación se comprueba que frena el proceso de la enfermedad e incluso reduce las internaciones hospitalarias», apuntó.
«Vamos a utilizar la ivermectina como el plasma de convalecientes o como el suelo equino. Va a ser presentada próximamente a la ANMAT. La vamos a usar bajo el régimen de la OMS, que dijo que en contexto de pandemia los equipos de salud puedan utilizar recursos novedosos y reposicionar fármacos que pueden ser eficaz. Esa línea la seguimos a ultranza, tiene diferentes elementos, pero antes de suministrarla le vamos a informar al paciente el beneficio que se puede lograr y debe haber un consentimiento informado», aclaró.
«Sabemos que daño no hace. Es lo mismo que pasó con el ibuprofeno. Hay un dato que me impactó. La tendencia es muy fuerte a que genera beneficios. No hay estudios controlados todavía que cierren esta investigación, con un número suficiente. A mi me preocupaba la seguridad, pero ya hay una enorme cantidad de publicaciones que muestra que a las dosis que plantemos no hay toxicidad y los efectos colaterales son mínimos», dijo.
«En África se reparte cantidad de comprimidos por la parasitosis que sufren los países. Se distribuyen por grupos familiares sin control médico», aseguró.





