Santa Rosa y Buenos Aires (2b) – El Gobierno nacional firmó este viernes el DNU con las actuales restricciones enmarcadas en el semáforo epidemiológico establecido el pasado mes de mayo. A la espera de una resolución en la Cámara de Diputados para concretar la ley pandemia, una especie de decreto vigente para automáticamente, de acuerdo a condiciones epidemiológicas de cada zona, se implementen medidas sanitarias. La Pampa, por su parte, mantiene las aperturas anunciadas dado a que los índices se redujeron drásticamente y la situación es favorable y continúa en evolución positiva.
Sin la ley pandemia, trabada en la Cámara de Diputados, Alberto Fernández tuvo que renovar este viernes el decreto de necesidad y urgencia y mantendrá por otras dos semanas las restricciones vigentes por el semáforo epidemiológico trazado en mayo. En este contexto, con la confirmación de una baja en los casos, la preocupación giró en torno al avance de la variante Delta en otros países, por lo que el Gobierno dispuso medidas para evitar su transmisión en la Argentina.
Aunque ya pasado el mediodía fuentes oficiales advertían que todavía no había una definición al respecto y admitían tensiones entre distintas áreas del Gobierno, es un hecho que habrá cambios en el cupo diario de ingresos al país. Este es, en definitiva, el número de argentinos que pueden volver desde el exterior ya que la frontera permanece cerrada para extranjeros.
El cupo diario, con una fuerte reducción de vuelos, hasta este viernes fue de 2 mil ingresos; de modo tal de permitir a las autoridades sanitarias y migratorias realizar los controles sobre cada pasajero. Sin embargo, según confirmaron a Clarín en despachos oficiales, se reducirá a un tercio para poder contener la transmisión de la cepa más contagiosa y desalentar la salida futura de argentinos que actualmente hacen planes para viajar al exterior. «Entre 600 y 700 personas podrán arribar por día, no más», remarcaron. Sin embargo el número podrá variar de acá al lunes cuando empiece a regir el nuevo esquema, aclararon fuentes oficiales.
“Todos estamos de acuerdo en reducir el cupo, el tema es cuánto”, admitían desde temprano en una de las oficinas involucradas en las negociaciones. Hubo, en esa ronda de consultas, varias propuestas y fue el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el encargado de hacer el primer filtro para que luego definiera el Presidente.
Quedó demostrado durante la pandemia con varios ejemplos de marchas y contramarchas: ese paso, entre lo que monitorea el ministro coordinador y lo que decreta Fernández, no es formal, por lo que en el Gobierno evitaron confirmaciones hasta el regreso del jefe de Estado de su visita en Córdoba.





