Buenos Aires (2b) -Las escuelas primarias de jornada simple, contarán con una hora más de clase por día en todo Argentina. La propuesta es del Ministerio de Educación nacional y será acordada con las provincias este viernes en la reunión del Consejo Federal de Educación. Esta hora que se agregará, deja una suma en total de 38 días más de clases en el año.
De esta manera, cada una de las provincias decidirá como implementar la nueva extensión horaria de la jornada escolar. El Gobierno argentino transferirá 18.000 millones de pesos para el pago de salarios y serán los mismos gobernadores quienes deberán pagarle con esa inversión a los docentes.
Continuando con esta línea, Argentina tendrá 950 horas al año, cuando antes eran solo 720, dando un equivalente a 38 días más de clase. Tras la aprobación por parte de los ministros provinciales, en cada distrito se deberá armar un grupo de trabajo que deberá definir la forma en que se extenderá la jornada en los colegios.
En el Ministerio de Educación manejan cuatro alternativas posibles: agregar una hora antes en el tuno mañana y una hora después en el turno tarde; agregar media hora antes y media hora después en cada turno; dar clases los sábados y mantener las 4 horas diarias de lunes a viernes; o que cada provincia construya otro diseño de horario que garantice un mínimo de 25 horas de clase semanal.
No sólo las escuelas de jornada simple (4 horas diarias) podrán sumar una hora diaria. La iniciativa contempla que, en la medida que se cuenten con los recursos salariales o edilicios, las provincias podrán ampliar una hora de clase a escuelas que ya tengan más. Por ejemplo, escuelas con 6 horas podrían pasar a tener 7. El requisito es que ninguna escuela del país tenga menos de 5 horas de clases por día.
Desde la cartera educativa también afirman que, con esta medida -que suma 25% más de tiempo escolar- se busca reforzar los aprendizajes de Lengua y Matemáticas principalmente. Las evaluaciones muestran que los estudiantes argentinos están estancados en estas áreas. La última prueba de Unesco, por ejemplo, exhibió que los alumnos argentinos están peor que años anteriores y ya rinden menos que el promedio de la región.





