Buenas Aires y Santa Rosa (2b) Según una encuesta, Argentina se encuentra entre uno de los países con más casos de bullying y ciberbullying en el mundo. Mientras que dentro del territorio, La Pampa es una de las provincias que registró uno de los porcentajes más bajos.
La ONG Internacional Bullying Sin Fronteras, realizó una encuesta donde alertó que los casos de maltrato escolar en Argentina continúan en aumento, donde alrededor del 70% de los niños y niñas sufren todos los días algún de tipo de acoso y ciberacoso. Los números se obtuvieron luego de totalizar unos 14.800 casos.
Durante el 2019, se registraron un 20% menos de casos comparados con el balance actual. En ese momento, la organización había totalizado 12.300 casos.
Las estadísticas de casos de bullying por cada provincia arrojaron que la Ciudad de Buenos Aires presentó un 18%, Buenos Aires un 14%; Santa Fe 8%; Córdoba 7 %; Mendoza 6%; mientras que para Jujuy, Misiones, Neuquén, San Juan y San Luis un 4%; para Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Río Negro y Salta un 3%.
En tanto, para Formosa, La Pampa, La Rioja, Tucumán, Santa Cruz fue de 2%; y las provincias que registraron el porcentaje más bajo de acoso fueron Catamarca y Tierra del Fuego con 1%.
El abogado experto en Asuntos de Derechos Humanos y Protección de la Niñez y cofundador de la ONG Bullying Sin Fronteras, Javier Miglino, advirtió que el 2022 se caracteriza por una mayor violencia en las escuelas.
Según Miglino, la causa de la creciente violencia escolar se debe al trauma ocasionado por el encierro debido a la pandemia de Covid-19 y por la falta de incentivos en los niños del nivel primario y en los adolescentes del nivel secundario, a realizar actividades de ocio y de juego, dentro de los establecimientos educativos.
“Los chicos de 4 a 18 están cada vez más conectados a las redes sociales y eso agrava el bullying”, dijo Miglino, quien hizo hincapié en que cada vez se reportan más casos de hostigamiento y abusos en las redes sociales de Facebook y Twitter, donde legiones de trolls no discriminan entre menores y mayores, insultando, amenazando e incitando a los jóvenes al suicidio, remarcó.





