Buenos Aires (2b) – Joseph Lewis, el británico multimillonario conocido por ser dueño de la estancia en Lago Escondido en el sur de Argentina. Se entregó a la justicia estadounidense para enfrentar acusaciones de fraude financiero y traficar información confidencial.
La oficina del fiscal del Distrito Sur de Nueva York acusó a Lewis, de 86 años y residente en Bahamas, de proporcionar repetidamente información privilegiada sobre empresas cotizadas en bolsa a allegados, quienes obtuvieron beneficios significativos con la compra y venta de acciones. Según la acusación, entre 2013 y 2021, Lewis abusó de su acceso a las salas de juntas de estas empresas para facilitar la obtención de información privilegiada.
Uno de los ejemplos citados es el de Lewis recomendando a una novia invertir en una empresa de biotecnología antes de que se hicieran públicos los resultados de un ensayo clínico. Luego de compartir esta información, él mismo invirtió casi todos los fondos disponibles en la cuenta bancaria de la novia, obteniendo un beneficio de $849,000 dólares tras vender las acciones.
Pese a las acusaciónes el magnate se declaró «no culpable» en su primera comparecencia ante el tribunal y quedó en libertad bajo una fianza de 300 millones de dólares.
Mientras tanto, en Argentina, Joe Lewis enfrenta acusaciones relacionadas con la «apropiación» de 12,000 hectáreas en la Patagonia, incluyendo una residencia que impide el acceso libre al Lago Escondido. Su empresa, Hidden Lake, ha sido objeto de investigaciones por supuestamente obstruir el acceso público al lago, a pesar de fallos judiciales que garantizan este derecho desde 2005.





