Santa Rosa (2b) – Ocho provincias ubicadas en las regiones centro y norte del país sufrieron en los primeros 20 días de agosto los efectos devastadores de incendios forestales que arrasaron miles de hectáreas y viviendas, interrumpieron el tránsito de vehículos en rutas nacionales y obligaron a la evacuación de poblaciones campesinas, todo en un escenario de lluvias escasas, una prolongada sequía y temperaturas que en pleno invierno superaron durante varias jornadas los 30 grados centígrados. Por el momento, La Pampa no mantiene fuegos activos.
Diferentes zonas de Córdoba, San Luis, Catamarca, Jujuy, Chaco, Entre Ríos, Formosa y Tucumán fueron afectadas por el fuego que, en más del 90% de los casos, fue originado por la acción humana, según el testimonio de expertos y brigadistas.
Durante el último fin de semana largo, los bomberos combatieron distintos focos en las localidades cordobesas de Villa Yacanto, Santa María de Punilla y Traslasierra, donde las llamas, avivadas por el fuerte viento Zonda que llegó a soplar a una velocidad de 100 kilómetros por hora en la región, arrasaron con la vegetación y varias cabañas destinadas al turismo.
Los incendios también alcanzaron áreas pobladas de las sierras centrales, en San Luis; una de las ciudades afectadas fue Potrero de los Funes, donde el descenso de la temperatura, la merma del viento y una leve garúa favorecieron el trabajo de los bomberos en un territorio de varios kilómetros de extensión.





