Santa Rosa (2b) – En declaraciones periodísticas, habló María Laura Caro, tía de un joven de 28 años que aceptó una oferta laboral en Polonia y se llevó una experiencia de malos tratos, golpes y explotación.
Se trata de la historia de Marcos Quiroga, un joven que (bajo la promesa de trabajar en el extranjero), se fue con el objetivo de volver con «una platita extra a la vuelta». Al llegar a Polonia tras un largo viaje, comenzó a trabajar junto a un pequeño grupo de inmigrantes en una fábrica de chacinados, bajo amenazas, golpes y control estricto.
«Mi sobrino encontró la oferta en las redes sociales y se esperanzó», explicó María.
Además explicó que varios amigos del joven ya estaban trabajando en el extranjero pero tuvieron mejor suerte por acceder a otro tipo de trabajos y rubros. «Se escaparon en un taxi, Marcos y 3 chicos más», especificó la tía.
Al borde de las lágrimas, María Laura explicó, «busqué ayuda por cielo y tierra y fue Luciano Ortíz, representante del partido libertario en La Pampa, quién conectó el caso de Marcos Quiroga con Cancillería Argentina».
«A los 20 minutos de hablar con Ortíz me llaman y me pasan el número de denuncia desde la cancillería», comentó.
«Tuvimos que hacer un gran esfuerzo, pedimos plata prestada y logramos pagarle un pasaje para que vuelva, ahora estamos haciendo rifas y vendiendo cosas para pagar las deudas», comentó la tía.





