Buenos Aires (2b) – Una vez más, las fuerzas de seguridad implementaron el protocolo de Patricia Bullrich y golpearon y gasearon a manifestantes en las inmediaciones del Palacio Legislativo. Adultos mayores, la UTEP y organizaciones de izquierda protestaban por un aumento en los haberes jubilatorios. Un diputado denunció que fue rociado con gas pimienta.
La marcha de jubilados de este miércoles tuvo su costado represivo. Efectivos de la Policía Federal lanzaron gas lacrimógeno a los manifestantes en los alrededores del Congreso Nacional.
Los jubilados se movilizaron, como cada miércoles, en reclamo de un aumento de haberes, con apoyo de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y partidos de izquierda. La policía forzó a los manifestantes hacia la vereda en las inmediaciones del Palacio Legislativo para garantizar el funcionamiento del tránsito, como establece el protocolo de la ministra Patricia Bullrich. Pero luego no demoró en tirar gases lacrimógenos, según informó el diario Página 12.
El diputado del Frente de Izquierda, Alejandro Vilca, denunció que fue rociado con gas pimienta por las fuerzas de seguridad y sufrió quemaduras en la piel durante la marcha a favor de los jubilados frente al Congreso. Fuentes cercanas al legislador reportaron que se encontraba con la visión altamente afectada e intoxicado por los gases. Además, fue trasladado a una guardia oftalmológica.
El hecho ocurrió en la esquina de las avenidas Rivadavia y Callao, mientras los manifestantes realizaban el reconocido “semaforazo” de todos los miércoles en reclamo por mejores haberes. Ahí fue cuando denuncian que las fuerzas de seguridad tiraron gas pimienta sobre los manifestantes, algo que se vio en varias imágenes televisivas. Vilca recibió el gas “de lleno en la cara”, reclamaron, según publicó el diario La Nación.

Su compañero de banca, el diputado Christian Castillo, denunció lo ocurrido en su exposición en el recinto de la Cámara baja, donde el jefe de Gabinete Guillermo Francos brindaba su informe de gestión. “Mientras estábamos haciendo la ronda con los jubilados y jubiladas, como todos los miércoles, acompañando, en el operativo represivo quedó mal mi compañero, el diputado Alejandro Vilca, y lo están tratando en la enfermería. Un diputado de mi bancada ha sido gaseado por las fuerzas de seguridad que comanda la ministra de inseguridad de su Gobierno. Siempre reprimen», comentó.
Y agregó: “Tenemos el derecho y la responsabilidad moral de acompañar a los jubilados y jubiladas. Vayan a ver cómo está en la enfermería. Que no se hagan más los operativos de represión sobre jubilados, jubiladas y quienes se movilizan. Es un agravio al diputado Vilca y a toda la Cámara de Diputados”.
Un hombre que se manifestaba, identificado como Marcelo Huertas, fue detenido por la Policía Federal sin motivo, delante del Congreso y ante las cámaras de TV.
«Hasta conseguir jubilaciones dignas estaremos en las calles, apoyando y acompañando a los jubilados», señalaron desde la UTEP. La protesta se repite cada miércoles y cuenta con el respaldo de diversos sectores gremiales y sociales.
La anterior movilización tuvo la adhesión de sindicatos de la CGT y las dos CTA, en la previa al paro general del jueves pasado. La marcha más recordada fue la de principios de marzo, cuando se produjo la represión que dejó herido de gravedad al fotógrafo Pablo Grillo.
La situación de los haberes jubilatorios se convirtió en un eje de tensión creciente con el Gobierno nacional, que el año pasado vetó un aumento.
El reclamo apunta a una recomposición urgente del poder adquisitivo y a la sanción de una nueva fórmula previsional. Desde la UTEP anticiparon que las marchas continuarán todos los miércoles hasta obtener una respuesta concreta.
Fotos: Página 12 y La Nación.





