Santa Rosa (2b) – La Secretaría Gremial de ATE, Liliana Rechimont, denunció públicamente graves hechos de violencia laboral y de género en la Reserva Parque Luro, dependiente de la Secretaría de Turismo provincial. La situación ha escalado a una retención de tareas por parte del personal, incluyendo guardaparques de la Secretaría de Ambiente, debido a las «condiciones paupérrimas» y el hostigamiento que sufren.
El principal señalado es Yamil Mustafa, director del Parque Luro, quien fue denunciado ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) por violencia laboral y de género. A la fecha, existen dos denuncias formales y al menos tres mujeres guías, profesionales y capacitadas, que se vieron forzadas a dejar sus puestos debido a la «violencia sistemática» atribuida a Mustafa y su esposa, quien, siendo monotributista y sin función oficial, confeccionaría las listas de trabajo diario.
Según la denuncia de ATE, el accionar de Mustafa no solo afectaría al personal, sino que también generaría conflictos con el intendente de la Reserva, dependiente de Ambiente. Se le acusa de haberle retirado las llaves, de no consultarlo y de tomar decisiones en contra de los intereses del parque.
Las denuncias formales se realizaron el 11 de junio, y aunque el 3 de julio se llevó a cabo la primera reunión paritaria con la Subsecretaria de Desarrollo Turístico, Vanina Martínez, ATE le reclamó la falta de acción preventiva para resguardar a las víctimas. Rechimont enfatizó que la Ley 643 es clara al establecer el apartamiento del acusado en situaciones de violencia durante la investigación, una medida que, según ATE, no se aplica en ninguna dependencia del Estado. «No hacen un apartamiento preventivo durante la investigación, no se hace en Turismo», sentenció.
El 4 de julio, ATE envió una nota al secretario de Turismo, Saúl Echeveste, exigiendo el apartamiento de Mustafa, pero hasta el momento «no hay ninguna comunicación ni directiva» al respecto. ATE insiste en que, si bien se espera el proceso administrativo, Mustafa debe ser desplazado de su cargo hasta que se resuelva su situación.
Precariedad laboral
La denuncia no solo abarca la violencia. Rechimont señaló que se violó el Convenio 155 de la OIT, y se les han descontado salarios a los trabajadores que adoptaron la medida de retención de tareas, bajo el argumento de que «no trabajaron», a pesar de que la medida es preventiva.
Además, la situación de precariedad laboral en el Parque Luro es alarmante. Los trabajadores carecen de ropa y calzado adecuados, elementos de protección personal y una organización clara de tareas, lo que lleva a la «polifunción», práctica prohibida por la Ley 643 en La Pampa. Choferes, por ejemplo, deben atender la portería, limpiar y cortar el pasto, una «todología» que ATE considera inaceptable.
Jorge Bríguez, delegado de ATE en Parque Luro, lamentó que, debido a la falta de personal (no se reemplazaron a las compañeras que se fueron por el hostigamiento) y a las malas condiciones, «la gente se va muy apenada, no puede visitar el Castillo, no le podemos dar una buena atención porque estamos con cese de actividades». Esto genera una «visión negativa de la provincia» para los turistas.
Los trabajadores denuncian sentir «temor» a perder su salario, pero la situación de violencia sistemática y las condiciones laborales los impulsan a reclamar. El Secretario de Turismo «lo sabe», afirman, y su inacción es parte del problema. ATE reitera su compromiso de velar por las condiciones de sus compañeros y exige respuestas y acciones concretas por parte del gobierno provincial.





