Santa Rosa (2b) – Un joven oriundo de Senegal había expuesto en sus redes sociales que la Municipalidad de Santa Rosa le había avisado que no podía vender sus productos en la vía pública. Sin embargo, luego salió a aclarar que la prohibición es solamente para algunos artículos.
Lamine Beye, el vendedor ambulante oriundo de Senegal, que denunció discriminación en el microcentro de Santa Rosa, finalmente regresó a la plaza San Martín de Santa Rosa y aclaró en redes sociales que instaló su puesto de venta ambulante y se comprometió a no vender artículos de bazar.
«Hola a todos, gracias por el apoyo, les agradezco mucho. Solo aclaro que la prohibición de la venta es para artículos de bazar, mates, termos, bombillas, y otros como lentes. No con el resto que sería bijouterie, gorras, billeteras», escribió Lamine, conocido como «Billy», en su cuenta de Instagram.
“Lo que me prohíben vender son los lentes, los mates y los termos, no todo. De los lentes ya me dijeron que es porque las ópticas no dejan. Pero por los mates no tengo explicación, porque esto lo tenía dentro del permiso, que hasta ahora está vigente”, aclaró el comerciante en una entrevista con La Arena.
En sus redes sociales, Billy contó que recibió un llamado desde el municipio el miércoles y que, por “una orden de arriba y sin explicaciones concretas”, le notificaron que no podía vender más esos artículos. “Si me lo van a prohibir, que me avisen con tiempo. Hasta ahora me siguen trayendo esa mercadería, ¿pero ahora qué hago? Si me avisaban con tiempo yo lo puedo entender; pero cortarlo de un día para el otro, no estoy de acuerdo”, cuestionó. Afirmó que seguirá vendiendo esos productos por redes sociales: «De ahora en más venderé mis productos, como mates, termos, y otras cosas más, a través de las redes sociales. Dirección Irigoyen 55 frente a la plaza San Martín. Hago envíos sin cargo», publicó en su cuenta de Facebook.
Inmobiliarias
En su descargo en Facebook, Billy también había denunciado la acción de algunas inmobiliarias: «Lo peor de todo son los inmobiliarios que cuando quieres alquilar un local, tampoco te lo alquilan porque te dan vueltas como un espiral por no cederte un lugar (una falta de confianza diciendo ‘este negro vende anillos, relojes, no va a tener cómo pagarme’) pero están equivocados, no se puede juzgar a uno sin conocerlo», publicó.
“Ya intenté alquilar acá en el centro, hablé con algunos, y me dieron vueltas”, relató ante la consulta de este medio. “Se ve que no me quisieron alquilar porque al tiempo le alquilaron a otro, pero yo fui el primero que fui a hablar. Sé que no me quisieron alquilar porque b… no soy. Así que entendí la forma que me lo dijeron, y no quise molestar más”.
“Antes de que cerrara el negocio hablé con el dueño, y después me mandó allá. Cuando fui, dijeron que me iban a avisar. Había otro que apareció, fui a hablar, de vuelta me dijeron que me iban a avisar y terminó en la nada”, agregó. “La razón de por qué no alquilan la tienen ellos, yo no sé. Hay otros vendedores que ya tienen su negocio. Yo no quiero estar más en la calle, quiero una tienda porque lo que quiero vender no está en la calle. Pero bueno, ya va a llegar el día”.
Cerró agradeciendo a las personas que se solidarizaron con él “por todo el apoyo, y todo lo que hicieron. Y del municipio, ya no busco la justificación ni una explicación. Ellos sabrán, eso ya lo dejo atrás, ahora me enfoco en lo que viene adelante”.
Ley
La venta de anteojos sin habilitación del Ministerio de Salud ya había despertado preocupación en el Colegio de Ópticos de La Pampa. Desde la entidad se mostraron sorprendidos por la decisión, porque era algo que habían planteado hace tiempo.
La entidad, que nació hace unos tres años, venía reclamando ante los incumplimientos a la Ley Provincial 2415, que regula la actividad y prohíbe la venta de anteojos en lugares que no están habilitados por Salud y no cuentan con un óptico director técnico a cargo.
Entre ellos se encuentran los distintos vendedores ambulantes que hay en la ciudad. Ante esto, hubo «innumerables denuncias» en el Juzgado de Faltas, la Secretaría de Comercio y el Concejo Deliberante santarroseño pero, según comentaron desde la entidad, «nunca tuvimos un resultado positivo».
Por estos motivos, vieron con sorpresa la noticia que involucra a Billy, y si bien están de acuerdo con el control de lo que se vende en la vía pública, aclararon que «no estamos en contra del trabajo de nadie. No pedimos que lo saquen de ahí, eso corre por otro carril. Nosotros exigimos y denunciamos que no se vendieran anteojos porque va en contra de la ley y su reglamentación», la cual establece las multas y es la municipalidad de cada localidad la encargada de su aplicación.





