Buenos Aires (2b) – La vacunación contra el sarampión, paperas, polio y otras enfermedades no superó al 55% de la población infantil en 2024. CABA y PBA las cifras más bajas. En La Pampa, se supera el 95% en la aplicación de vacunas.
La vacunación infantil cayó a mínimos históricos en la población de 5 y 6 años. La cobertura contra el sarampión, la parotiditis (paperas) y la rubéola apenas alcanzó al 46,7% de los niños y niñas de todo el país en 2024, a pesar de que es obligatoria y se exige para el ingreso escolar.
Las cifras de la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (DiCEI) son alarmantes y dan cuenta de un pronunciado descenso en la vacunación si se las compara con las de hace 15 años. Mientras que en 2010 el refuerzo de la Triple Bacteriana alcanzó al 97% de la población infantil, en 2024 solo se le aplicó al 46,4%.
Llamativamente, el informe de la DiCEI contradice lo que el propio Ministerio de Salud anunció con bombos y platillos en el comunicado de prensa del último 15 de octubre, donde aseguró que “se registraron mejoras en las coberturas de los grupos de 5 y 11 años, que pasaron de un 52% y un 67% en 2023 a valores de entre 70% y 76% en 2024”. Esos porcentajes, sin embargo, no se constatan en el documento oficial “Coberturas de vacunación Calendario Nacional 2024”, publicado recientemente, que expone una realidad muy distinta: las cifras en ese rango etario no superaron, en ninguna vacuna, el 55,5% de aplicación.
De acuerdo con el informe de la DiCEI, el refuerzo contra la varicela de los 5 años solo se administró al 45,8% de las infancias. Las jurisdicciones donde menos se aplicó fueron la provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires, donde apenas se vacunó el 30% y el 31% de la población objetivo, respectivamente.

En Argentina, gracias a la vacunación contra la poliomielitis, no se registran casos desde 1984, y la Región de las Américas se declaró libre de esta enfermedad en 1994. Pero, en el último año, solo el 47,6% de las niñeces recibió la IPV/Séxtuple para su prevención. La excepción fueron las provincias de Mendoza y Salta, que tuvieron una cobertura superior al 80%.

Por su parte, la Triple Viral, que previene el sarampión, la parotiditis (paperas) y la rubéola, fue recibida solo por 284.837 niños de un total de 609.576. En este caso, Salta y Mendoza, junto con Neuquén, Río Negro, San Luis y Tucumán, exhibieron las mejores cifras, mientras que la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) tuvieron las peores.
La tendencia continúa de la misma forma con la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos convulsa. La Triple Bacteriana Celular solo fue dada al 46,4% de los niños de entre 5 y 6 años.

Otra edad crítica y con bajos índices de cobertura son los 11 años. Apenas un 51,9% recibió la vacuna contra la meningitis, y un 54,1% se aplicó la Triple Bacteriana Acelular. En cuanto a la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH o HPV), el 55,5% de las niñas de 11 años la recibió, al igual que el 50,9% de los niños de la misma edad.
La Pampa supera el 95% de vacunación
El Programa Nacional de Inmunizaciones dio a conocer indicadores que consolidan a La Pampa como una de las jurisdicciones que alcanza, en la mayoría de las dosis del calendario, la meta propuesta para proteger a la población. Según datos oficiales, la provincia supera el 95% de aplicación en varias de las vacunas establecidas, tanto en menores de un año como en grupos etarios mayores.
En diálogo con la Agencia Provincial de Noticias, la directora provincial de Epidemiología, Ana Bertone, destacó que los resultados obtenidos «son reflejo del compromiso sostenido de los integrantes de la Red Provincial de Salud y de las familias que, día a día, eligen protegerse a través de la vacunación. Alcanzar estos resultados durante el año 2024 no fue casual: es el fruto de una política pública coherente, sostenida en el tiempo, que prioriza el acceso equitativo, gratuito y universal a las vacunas”.
“Estos logros no serían posibles sin una gestión inteligente de la información. Los indicadores que hoy posicionan a La Pampa entre las jurisdicciones con mayor cobertura del calendario nacional de vacunación surgen de datos nominalizados, cargados en tiempo real por los equipos de salud en el sistema informatizado provincial. Esta herramienta, integrada a la historia clínica electrónica, permite que cada dosis aplicada quede registrada de forma segura, precisa y accesible, formando parte del carnet digital de vacunación de cada persona”, suscribió.
En el mismo sentido agregó que la provincia «fue pionera en la carga nominalizada de vacunas: comenzó con sistemas offline y evolucionó hacia una plataforma moderna, interoperable, integrada y confiable, que no solo mejora la trazabilidad de las vacunas, sino que fortalece la planificación sanitaria, la equidad en el acceso y la transparencia en la gestión pública. Validar cada dato, consolidarlo y transformarlo en información útil es parte de una política que entiende que la salud pública se construye con tecnología, con compromiso profesional y con decisiones que miran al futuro”.
En un contexto epidemiológico regional donde han resurgido enfermedades inmunoprevenibles como el sarampión y la coqueluche (tos convulsa), contar con altas coberturas cobra una relevancia estratégica. “Celebramos los avances, pero también advertimos que no podemos bajar los brazos. Las vacunas son la herramienta más eficaz para evitar la reintroducción y propagación de estas enfermedades, protegiendo no solo a quienes se vacunan, sino también a toda la comunidad”, subrayó Bertone.
La directora también remarcó que “el resurgimiento de enfermedades prevenibles y los cuestionamientos que han surgido en torno a las estrategias de vacunación nos interpelan como sociedad. Es momento de redoblar esfuerzos, fortalecer la confianza en la ciencia y en las políticas públicas de salud, y seguir construyendo redes de cuidado que protejan especialmente a los más vulnerables”.
Fuente: Perfil y La Arena.





