Santa Rosa (2b) – La última reunión paritaria del año entre el Gobierno provincial y los gremios estatales terminó sin una propuesta concreta. Tal como se preveía, la administración de Sergio Ziliotto postergó cualquier definición salarial hasta después del 11 de diciembre, cuando se conozca la inflación de noviembre, un dato clave en el actual escenario de caída de ingresos y recaudación.
En la mesa, los funcionarios expusieron la tensión financiera que atraviesa la Provincia: baja de recursos nacionales, freno de la recaudación propia y un final de año que “aprieta la caja”. Aun así, el Ejecutivo reiteró la voluntad de seguir acompañando la inflación, aunque advirtió que el margen es muy limitado. En ese contexto surgió un tema sensible: el pago del aguinaldo. Si bien no está decidido, el Gobierno evalúa la posibilidad de un desdoblamiento del SAC para poder cumplir sin comprometer la liquidez de diciembre.
Los gremios llegaron con posiciones firmes. UTELPa exige un aumento para noviembre, diciembre y enero, y ya votó un paro de 24 horas si no aparece una oferta. La Mesa Intersindical pidió recomposición urgente, bono de fin de año y que el Banco de La Pampa habilite créditos blandos para afrontar deudas de consumo. “Hay un atraso salarial evidente”, sostuvo Julio Acosta, quien recordó que la inflación de los últimos meses licuó buena parte de lo recuperado hasta septiembre.
En paralelo, el ministro de Hacienda, Guido Bisterfeld, puso sobre la mesa los números oficiales. Señaló que los salarios públicos llevan un aumento acumulado del 40% hasta octubre, frente a una inflación anual que —según estimaciones oficiales— cerraría en torno al 30,5% o 31%. Aun así, reconoció que esto no refleja el deterioro real del poder adquisitivo: “Sabemos que el sueldo necesita recomposición, pero debemos ser responsables: no podemos comprometernos a algo que luego no podamos pagar”.
Sobre el aguinaldo, el ministro admitió que un eventual desdoblamiento “no es impensado” y recordó que incluso fue una alternativa planteada por gremios en años anteriores para evitar el “bache” de enero. Respecto al bono, aclaró que los sindicatos enfocaron sus reclamos principalmente en recomposición salarial, más que en sumas fijas.
La negociación quedó abierta y las definiciones, una vez más, atadas al dato inflacionario y a la evolución de los recursos que ingresen a la Provincia en las próximas semanas. El cierre del año, marcado por tensiones económicas y un clima social complejo, deja a la paritaria en un terreno incierto que recién se despejará después del 11 de diciembre.





