Santa Rosa (2b) – Un informe nacional reveló el impacto de la recesión en el empleo provincial. El relevamiento detalla cierres, despidos y suspensiones en empresas clave de la región. El panorama se repite en todo el país con más de 600 casos detectados.
La conflictividad laboral en Argentina alcanzó niveles críticos durante el primer bienio de la gestión de Javier Milei. Según un reciente informe elaborado por el Centro de Economía Política de Argentina (CEPA), entre 2024 y 2025 se contabilizaron un total de 629 conflictos laborales y cierres de empresas en todo el territorio nacional, producto de despidos, suspensiones y quiebras.
En el mapa de la crisis, la provincia de La Pampa no resultó indiferente al proceso de deterioro económico. El relevamiento del CEPA identificó 11 hechos conflictivos de alta relevancia que afectaron a sectores estratégicos de la producción y los servicios locales.
El impacto en las empresas pampeanas
De acuerdo a los datos de la entidad, los focos de tensión y ajuste de personal se concentraron en firmas emblemáticas. Entre las mencionadas figuran la planta de Durlock en General Acha y la Bodega del Desierto. Asimismo, el sector cárnico, uno de los pilares de la economía regional, se vio afectado con conflictos en los frigoríficos Pico y Carnes Pampeanas.
El informe también incluyó situaciones críticas en el Casino Club de Santa Rosa, la petrolera RefiPampa y la operadora ferroviaria Ferro Expreso Pampeano, evidenciando que la crisis golpeó de forma transversal a la industria, la energía, el transporte y el sector del entretenimiento.
El podio de la conflictividad nacional
A nivel país, el CEPA destacó que el grueso de las situaciones se concentró en los grandes polos productivos. La provincia de Buenos Aires lideró la estadística con 168 casos, seguida por Santa Fe con 65 episodios. En tercer lugar, compartiendo la cifra, se ubicaron Córdoba y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) con 38 conflictos cada una.
El norte del país también mostró cifras preocupantes: La Rioja registró 52 casos, con un fuerte impacto en los sectores textil e industrial. En tanto, en el NOA, Tucumán (22), Salta (19), Catamarca (14), Jujuy (8) y Santiago del Estero (5) reflejaron un escenario de despidos y cierres definitivos.
Un escenario de deterioro en todas las regiones
El relevamiento del centro de estudios muestra que el deterioro de la actividad productiva se extendió sin excepciones por todo el mapa federal. En la región de Cuyo y el centro, el informe detectó 16 conflictos en Mendoza, 13 en San Juan y 11 en San Luis, completando un cuadro de quiebras y ajustes de personal junto a los casos pampeanos.
La Patagonia también fue un foco de tensión importante durante este periodo. Santa Cruz encabezó la región sur con 19 casos, seguida de cerca por Chubut con 17, Río Negro con 11 y Neuquén con 7. En el extremo sur, Tierra del Fuego sumó otros 28 conflictos, vinculados principalmente a despidos y cierres en el sector comercial.
Hacia el litoral y el NEA, la crisis también dejó su marca. Entre Ríos contabilizó 21 episodios, mientras que Corrientes registró 20 y Misiones 14. Finalmente, el panorama se completó con situaciones críticas en Chaco (9), Formosa (3) y San Luis (11).
Según concluye el informe de CEPA, este escenario de 629 conflictos representa una amenaza directa a la continuidad productiva y una transformación profunda del mercado de trabajo en todas las latitudes de Argentina.





