Santa Rosa y Buenos Aires (2b)- La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) advirtió que la combinación de condiciones climáticas extremas, fuertes vientos y la falta de preparación previa volvió a dejar en evidencia graves falencias en la prevención y el combate de incendios rurales, especialmente en el oeste y sur de la provincia de La Pampa. La situación en la provincia de La Pampa, donde los incendios forestales ya han afectado 83.000 hectáreas desde noviembre, sigue siendo crítica, con un foco activo en la localidad de Hucal y varios focos que ya fueron contenidos o controlados, pero siguen siendo vigilados por personal especializado.
Según expresó la entidad en un comunicado, estos factores “impidieron neutralizar rápidamente los focos de incendios aparecidos en campos bonaerenses de Coronel Dorrego, Tres Arroyos, Copetonas, Oriente y Valle Hermoso, pero principalmente en los campos del oeste y sur pampeano”.
En ese contexto, Carbap remarcó que todo el territorio pampeano se mantiene en alerta roja por riesgo extremo de incendios, debido a las elevadas temperaturas, la abundancia de material combustible seco y la probabilidad de tormentas eléctricas, que podrían originar nuevos focos ígneos.
“La situación no es nueva”, subrayaron desde la Confederación. “Desde Carbap hace años venimos remarcando la necesidad de trabajar coordinadamente de manera previa al inicio de la temporada de incendios, disponiendo medidas precautorias para atenuar las consecuencias del fuego y evitar pérdidas fatales”, señalaron.
Entre los puntos críticos, la entidad cuestionó el estado de las rutas y caminos rurales. “Desde Vialidad Nacional como Provincial se deberían realizar los trabajos de mantenimiento correspondientes en banquinas, rutas y caminos vecinales, muchos de ellos intransitables y que no se condicen con las tasas de guías que se les cobra a los productores”, denunciaron.
Además, reclamaron mayor disponibilidad de recursos materiales para el combate del fuego. “Se debería disponer, conociendo la situación de esta época del año, de camiones tanque para transporte de agua, motoniveladoras y toda maquinaria necesaria para controlar el fuego con rapidez. Ni hablar de aviones hidrantes, tan necesarios para este fin”, afirmaron.
Carbap también recordó las consecuencias posteriores a los incendios y la necesidad de asistencia estatal. Trajeron a colación lo ocurrido en 2017, cuando se quemaron más de 300 mil hectáreas y fue necesario articular ayuda con el Ejército Argentino para enviar forraje y sostener el ganado sobreviviente.
“Actualmente, con casi 100.000 hectáreas quemadas en La Pampa, serán imprescindibles líneas de crédito diferenciales acordes a este tipo de catástrofe para recomponer alambrados, corrales, mangas y demás estructuras necesarias para volver a producir normalmente”, concluyó la entidad rural.





