Santa Rosa (2b) – La Municipalidad de Santa Rosa judicializó el bloqueo iniciado por vecinos de El Amanecer. La Policía intervino esta tarde para liberar el acceso al predio. El servicio de recolección de residuos se normalizaría en las próximas 24 horas.
El acceso al Relleno Sanitario de Santa Rosa se convirtió en el escenario de un tenso conflicto que escaló hasta la justicia. Según informaron diversos medios locales, un grupo de vecinos del asentamiento El Amanecer, junto a residentes de barrios linderos, inició una protesta con quema de neumáticos para denunciar las consecuencias nocivas del humo y la basura en su salud, exigiendo el traslado del predio y una reunión urgente con las autoridades.
Sin embargo, la postura del Ejecutivo local fue contundente. A través de un comunicado oficial, la Municipalidad de Santa Rosa confirmó que radicó una denuncia penal ante la Fiscalía por la obstrucción de un servicio público esencial. Desde la comuna señalaron que «el bloqueo impidió que los camiones recolectores completaran normalmente su recorrido nocturno del domingo y matutino del lunes, poniendo en riesgo los recorridos que debían hacerse el lunes y consecuentemente a la salud de toda la población».
Desalojo y versiones cruzadas
Mientras los manifestantes sostenían que el humo del basural generaba problemas respiratorios graves en niños y adultos mayores, el municipio desmintió que el foco ígneo actual fuera responsabilidad de la gestión del predio. Según el texto oficial, el humo persistente en la zona provenía de la quema de cubiertas realizada por los propios vecinos para impedir el paso.
Ante el fracaso de las instancias de mediación, la Justicia ordenó la intervención de la fuerza pública. El comunicado detalló que, como consecuencia del operativo, «la Policía llevó demoradas a las personas que se mantenían en el lugar».
El impacto en el servicio
La Municipalidad justificó el uso de la fuerza y la vía judicial al considerar desproporcionada la medida de fuerza tomada por la decena de vecinos presentes en el corte. En uno de los pasajes más duros del documento, el municipio sentenció que «un grupo reducido de personas no puede tener de rehén a una ciudad entera».
Actualmente, las cuadrillas municipales trabajan en el apagado y remoción de los materiales que obstruían el ingreso. Se estima que las tareas de limpieza demandarán cerca de 24 horas, tras las cuales el servicio de recolección volverá a operar con normalidad en toda la capital pampeana.





